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Aunque pocos pudiéramos esperar que se entrara a valorar la impugnación de la Asociación de Internautas contra la Ley Sinde/Wert, el recurso acaba de ser admitido a trámite por el Tribunal Supremo, una pequeña luz al final del túnel con la que se valorará su suspensión en un plazo de diez días.

Según el comunicado mostrado por la Asociación de Internautas, el escrito remitido por el Tribunal Supremo dice así:

Se admite a trámite el recurso contencioso-administrativo interpuesto y requiérase a la Administración demandada la remisión del expediente administrativo en los términos que establece el Art. 48, ordenándole que practique los emplazamientos previstos en el Art. 49, ambos de la Ley de esta Jurisdicción.

Para el trámite de la suspensión cautelar solicitada por el recurrente, fórmese la correspondiente pieza separada de suspensión con el testimonio del escrito de interposición de recurso, de la diligencia de 20 de enero de 2012 y de la presente diligencia y dése traslado al Abogado del Estado para que, en el término de DIEZ DIAS manifieste lo que a su derecho convenga.

La noticia es la respuesta a la impugnación que hace unos días lanzaba al Asociación, un comunicado que venía acompañado de un formulario para que sitios webs, usuarios/ciudadanos u organizaciones se adhieran a la demanda remitida al Tribunal Supremo solicitando la suspensión cautelar de la normativa.

Básicamente la acción volvió a incidir sobre su redacción y el dañino alcance de la regulación sobre el mapa digital y los derechos fundamentales. Lo primero que habría que decir es que se trata de un primer paso a considerar. No significan ni mucho menos que la petición vaya a ser aceptada, pero la admisión a trámite supone que se valorará la demanda interpuesta (y por tanto su posible suspensión).

Se pide que se suspenda su puesta en práctica hasta que exista una opinión judicial que la avale. Al mismo tiempo, la Asociación de Internautas pide el apoyo de cuántas personas o compañías se quieran unir, principalmente ayuda económica para sufragar los gastos de la demanda, y en segundo término, para apoyar la iniciativa desde la web.

La pelota está en el tejado del Supremo, quién deberá discernir si el poder judicial es independiente del legislativo, y sobre todo, si el Supremo decide de manera ejemplar apoyar las sentencias judiciales frente al poder político que promueve esta ley que buscan censurar la red.