¿Es el Yeti real? Esta pregunta podría quedar finiquitada con el anuncio que llega desde la Universidad de Oxford. Los investigadores están decididos a darle carpetazo (o no) a la posibilidad de su existencia examinando con algunas de las técnicas más avanzadas de análisis genético sus supuestos restos.

Y es que el Yeti hasta ahora no pasa de ser un mito, un críptido interpretado como un simio gigante emparentado con el Big Foot norteamericano. Hasta el día de hoy y por la ausencia de pruebas, sólo se cuenta con relatos que lo describen como un simio gigante bípedo que se cree localizado en las zonas boscosas de la cordillera del Himalaya.

Hasta ahora han habido numerosas expediciones sin éxito en busca de la criatura aunque sí se han encontrado "supuestas" pruebas como huellas o incluso mechones de pelo que dicen ser del Yeti.

Lo que tratarán los investigadores de Oxford en conjunto con el Museo de Zoología de Lausana (Suiza) es aplicar las últimas tecnologías de análisis genéticos sobre estas supuestas pruebas. Un estudio que definiría si se trata de realidad o ficción.

Según Bryan Sykes, investigador principal en Oxford:

Es un área de investigación en que la que cualquier académico se aventura con cierto grado de inquietud. Un campo lleno de informes excéntricos y engañosos que durante los últimos años y debido a las técnicas de prueba, especialmente las de cabello, han mejorado mucho, sobre todo debido al avance de la ciencia forense.

El mismo Sykes explica que hasta ahora todo los análisis que se pueden tildar de serios apuntan a un origen humano de los restos orgánicos:

Aún así, nunca se ha llevado a cabo un tipo de revisión sistemática de todo ese material. En mi opinión, es improbable que existiera, pero si no lo estudiamos nunca lo sabremos.

Un estudio y aplicación que les llevará a reunir todos los "indicios" y pruebas de los últimos 50 años a partir de los archivos de restos de Lausana, así como todo tipo de material recopilado en investigaciones paralelas en el tiempo. Posteriormente los resultados serán publicados y abiertos al análisis de otros científicos con el fin de dar rigor a la existencia o no del Yeti.