Apple lo ha hecho oficial hace unos minutos: Scott Forstall, vicepresidente de la división de iOS, se marcha de la empresa en 2013. En un comunicado, Apple anunció que Forstall deja su puesto el año entrante, para convertirse en asesor de Tim Cook. Scott ha estado bajo mucha presión mediática en los últimos meses, especialmente después del problema que tuvo iOS 6 con el lanzamiento de Maps, siendo señalado como el responsable del fracaso de la aplicación.

Apple también ha dicho que dará más responsabilidades de otras personas. Por una parte, Jony Ive sumará a sus labores la dirección del área de interfaz humano-computadora, amén de conservar su puesto como cabeza de Diseño Industrial. Eddy Cue será quien herede la responsabilidad de Siri y Mapas; sin duda, uno que se ha sacado la rifa del tigre dentro de la compañía. El plan es sumar a ambos productos dentro de un mismo grupo que concentra al App Store, la iTunes Store, la iBookstore y iCloud.

Al frente de la división de iOS queda Craig Federighi, quien ya es el líder de desarrollo de Mac OS X. Éste es un movimiento muy interesante. Si antes hablábamos de una iosificación del sistema operativo de escritorio de Apple -señal de la innegable influencia de Forstall en la empresa-, ahora es el capitán del software de escritorio quien deberá tomar las decisiones en la parte móvil. Independientemente de las implementaciones que haga, habla mucho de la integración que tiene Apple en mente de ambas categorías hacia una misma dirección.

Además de Forstall, otro que se marcha de Apple es John Browett, quien era el vicepresidente de distribución minorista (retail); básicamente, quien se encargaba de ver que los productos llegaran a los puntos de venta de la compañía. Aún no hay un nombre para responsable de ese equipo, por lo que Apple ha dicho que esa área responderá directamente a Cook.

Sin duda, la salida de Forstall sorprende al mundo de la tecnología, sobre todo porque da rienda suelta a las especulaciones. En un año, más o menos, Scott pasó de ser uno de los nombres para ocupar la silla de CEO de Apple, a uno de sus miembros más criticados después del mapsgate. Lo que es cierto es que, aunque el anuncio es abrupto, no creo que no haya pasado antes por la mente de Forstall; especialmente, porque a mediados de año vendió 95% de sus acciones.

Ahora vienen mucha preguntas, pero hay algunas que destacan: primero, ¿dónde se le verá después: en otra empresa, como independiente? Dos, ¿será lo mismo iOS sin su labor? Y, sin duda, la que más ha de dar vueltas por los amantes de la intriga: ¿Maps le costó el trabajo o sólo dio un paso al lado? ¿Fue un acuerdo o hubo roces de por medio? Vaya que Apple ha soltado una bomba.