El canal Science Channel ha emitido recientemente un especial titulado Browncoats Unite para celebrar el décimo aniversario de Firefly, serie que nunca me cansaré de recomendar y que, a buen seguro, ya conocéis. El término browncoats nació en 2002 para designar a los fans de la serie. Una fandom especialmente organizada y ruidosa que, a pesar de la cancelación del show, creció en número con el paso del tiempo; y cuya enconada devoción por el show propició el desarrollo de la película Serenity.

Aún así, el éxito de este western espacial de catorce capítulos resulta un tanto inexplicable. Diez años más tarde la fandom de Firefly sigue siendo amplia, activa y ,gracias a las redes sociales, de lo más visible. Los Browncoats celebran su décimo aniversario con un especial entrañable. En torno a una mesa redonda se agrupan dos guionistas de la serie – Tim Minear y José Molina – y algunos miembros del reparto – Summer Glau, Sean Maher, Alan Tudyk, Nathan Fillion y Adam Baldwin. A lo largo del especial se intercalan entrevistas a Gina Torres, Morena Baccarin y Jewel Staite; las tres actrices no pudieron acudir a la mesa redonda que se grabó durante la pasada Comic-Con de San Diego.

Una reunión entre viejos amigos que pone sobre el tapete algunas historias y tramas que los guionistas y el creador, Whedon, tenían en mente. Una de las tramas que no se pudo trabajar a fondo, debido a la cancelación, fue la de la enfermedad terminal de Inara. Durante el programa, Minear, detalló una idea de Joss Whedon para un capítulo centrado en el personaje interpretado por Morena Baccarin, un capítulo que cambiaría la relación entre ella y Mal y que involucraba a los peligrosos Reavers.

La bella acompañante tiene una jeringuilla con un medicamento que podría aliviar su enfermedad pero si, por ejemplo, fuese violada, el violador sufriría una horrible muerte. Inara es secuestrada por los Reavers, y cuando Mal consigue llegar a la nave para salvarla, todos los Reavers están muertos dando a entender que fue violada por todos ellos. Mal entonces pone sus manos entre las suyas y la trata como a una dama. Un capítulo devastador, oscuro, que trazaría el cambio de relación entre Mal e Inara.

Alan Tudyk, Wash el piloto de la nave, tenía su propia idea para un capítulo, una locura con peleas de perros. Fillion se encarga de explicar la idea de Tudyk; todo empieza con unos criminales que organizan peleas de perros ilegales en un planeta con un lado en eterna noche. En esa parte del planeta tienen manadas de enormes perros salvajes. La tripulación debe conseguir uno de esos perros, y para ello usarán una feromona. La idea es atraerlos hasta la bodega de carga de la nave pero Jayne derrama la feromona sobre la tripulación, así que deben regresar corriendo a la nave perseguidos por una manada de perros salvajes de gran tamaño. Finalmente conseguirían su objetivo, encerrar a los perros en la bodega. River llegaría a encariñarse y llevarse bien con los animales.

Incluso Adam Baldwin explica una de sus ideas de cara a la nunca rodada segunda temporada: el personaje de Jayne deja la nave y se convierte en capitán para acabar rivalizando con Mal. Finalmente regresará a la Serenity con el rabo entre las piernas.

La relación entre Jayne y Kaylee seguiría trabajándose para crear un vínculo hermano-hermana; Wash y Zoe terminarían por ser padres, al igual que Simon y Kaylee. Ya me imagino la Serenity llena de pañales de bebe.

Otra de las historias que hubiésemos podido ver planteaba la llegada de la nave a un planeta invernal. Un lugar donde la gente recibe con amabilidad y dulzura a los tripulantes de la Serenity, aunque la idea que tienen en mente es robar la nave porque su planeta se muere y deben escapar cuanto antes.

El problema es que están muy lejos de cualquier otro planeta o base espacial, si se van todos en la nave podrían quedarse sin aire, comida o agua y morir en el espacio; o tal vez podrían encontrarse de camino con otra nave y sobrevivir. Mal decide que lo mejor será dormir y discutir al día siguiente sobre qué hacer con esa gente. Sin embargo durante la noche, se encierra en el puente y despega dejando atrás el planeta. Cuando la tripulación se despierta ya es demasiado tarde para volver. Todos le miran en plan ¿Qué has hecho? pero de regreso no se cruzan con ninguna nave, todos habrían muerto. Mal toma la difícil decisión solo porque no quiere que nadie cargue con ese peso, él es el capitán, esa es su responsabilidad.

Firefly es un producto vibrante que se alimenta del amor incondicional de los fans y, por qué no decirlo, de aquellos trabajaron en el show. Un clásico de culto cancelado antes de tiempo. ¿Qué podría haber sido Firefly? Todo ese potencial perdido es una de las claves del éxito del producto. Los seguidores de la serie tienen un concepto muy alto sobre lo que podían dar de si las tramas y el desarrollo de la misma.

Una de las cualidades más admirables de Firefly es su atemporalidad, aunque la historia sucede en el futuro trata temas universales de constante vigencia. En la nave del capitán Mal viaja un pequeño grupo de personas, unos seres humanos que terminan actuando y relacionándose como una disfuncional y atípica familia, con secretos y cicatrices que curar. La vieja, cochambrosa y quejumbrosa nave es una metáfora del mundo en el que viven y del frágil equilibrio que reina en su interior. Sin embargo la nave resiste cualquier golpe, se mantiene funcionando a pesar de todos los problemas, como bien dice el capitán:

Mal: We're still flying.
Simon: That's not much.
Mal: It's enough.