En naves espaciales o en apartamentos, en castillos o en cementerios, ya sea en el pasado o en el ahora, en fantasías medievales de magia y espada o en futuros distópicos de lo más desoladores siempre podremos contar con la compañía de nuestra fiel mascota. Nos acompañan allá donde vayamos y los humanos no renunciamos a ellos porque aplacan nuestra soledad, porque llenan de amor y cariño nuestro tiempo, porque nos ayudan y auxilian, porque pueden salvarnos la vida o porque, simple y llanamente, se dejan acariciar mientras pilotamos un carguero espacial.

Aprovechemos para hacer un repaso a las mejores mascotas que los géneros de la fantasía y la ciencia-ficción nos han regalado. Ejemplos varios sacados de películas, series, cómics y libros. Seguro que a vosotros se os ocurren muchos más, así que no dudéis en comentar.

Por cierto esta es una lista en dos partes, hoy hablaremos de ocho mascotas que nadie debería olvidar y mañana ampliaremos la lista con ocho más. Empecemos.

Ampersand (Y the Last man)

Este mono capuchino es el único ser vivo macho, a parte de su amo Yorick Brown, que sobrevive a una extraña plaga mundial que elimina a todos los machos de las especies que pueblan el planeta. En el cómic creado por Brian K. Vaughan se da a entender que Ampersand es una mutación y que por eso tanto él como Yorick han sobrevivido. El mono y su dueño mantienen una relación muy estrecha.

Pen Pen (Neon Genesis Evangelion)

Esta mascota me sacaba mucho de mis casillas era desconcertante porque leía el periódico, veía la televisión, pasaba mucho tiempo en el baño, y comía curry y bebía cerveza, vamos que era relativamente inteligente. Su dueña, Misato Katsuragi, lo tenía mal acostumbrado y el animal hacía lo que le venía en gana. Se supone que era una especie creado a partir de las investigaciones genéticas del padre de Misato por eso ella lo trataba más como a un miembro de su familia que como a una mascota.

Bronx (Gargoyles)

No solo era un perro, también era una gárgola motivos más que suficientes para incluirlo en la lista. ¿Recordáis como empezaba la serie Gargoyles?

Hace 1000 años, el mundo se regía por la superstición y la espada. Era una época de oscurantismo, un mundo de terror. La era de las gárgolas. Estatuas de piedra de día, guerreros de noche, fuimos traicionados por los humanos a los que juramos proteger y transformados en fría piedra durante un milenio por culpa de un hechizo. Ahora, aquí en Manhattan, el hechizo se ha roto y hemos vuelto a la vida. Somos los defensores de la noche. ¡Somos Gárgolas!

Serie muy recomendable y de visionado obligatorio para los amantes de la épica y la fantasía.

K-9 (Doctor Who)

Un robot canino que acompañó al Doctor durante años, tras años en el olvido regresó para quedarse junto a Sarah Jane en The Sarah Jane Adventures (2007–2011) e incluso disfrutó de su propia serie: K-9 (2009–2010). Una mascota tan entrañable como anacrónica pero que sigue manteniendo intacto su encanto. ¿Quién no querría tener un K-9? Es comprensible que el Doctor quisiera tener una mascota que durase mucho mucho tiempo, al final todas sus companions se van, un perro fiel siempre te alegra los viajes por el espacio-tiempo.

Dug (Up)

La primera palabra que digo cuando hablo de Dug es adorable. Un perro alegre, fiel y cariñoso que además habla, que mira al infinito siempre alerta cuando escucha decir "ardilla", que se oculta bajo tu porche porque te quiere. Es imposible no encariñarse con este personaje, uno de los mayores aciertos de una película, ya de por si, redonda.

Gizmo (Gremlins)

Hay tres normas que nunca, nunca, nunca, jamás debes romper si quieres tener un mogwai:

  • No exponerlo a luces brillantes ni a la luz del Sol, ya que moriría.
  • Nunca darle de beber agua y no mojarlo.
  • Y la más importante, no debe ser alimentado después de la medianoche.

Parece fácil pero no lo es, al final, si no tienes cuidado te encontrarás con un pequeño ejército de seres verdes, desagradables y gamberros dispuestos a poner patas arriba tu casa y tu ciudad. Eso si, Gizmo era un encanto de mascota; tierno, simpático y capaz de entrenarse para la batalla, conducir un coche de juguete y comportarse como un peludo y encantador Rambo.

Greebo (Discworld)

Su dueña, la bruja Tata Ogg, aún le ve como aquel adorable minino que jugaba con la hierba, la verdad es que Greebo es un enorme gato plagado de cicatrices varias, tuerto, padre de la mayoría de los gatos de la región y azote de osos, lobos, zorros y lugareños; hasta los vampiros rehuyen a esta formidable bola concentrada de maldad y poco pelo. En una ocasión su dueña lo convirtió en un ser humano desde entonces, y bajo la presión y angustia adecuada, Greebo se transforma a voluntad en un hombre tuerto de increíble atractivo sexual.

Zero (The Nightmare Before Christmas)

Un perro fantasma con una pequeña calabaza por nariz. Fascinante y cautivador. Recuerdo que cuando vi la película por primera vez me quedé prendada del pequeño perro y de la sensibilidad de un personaje que no es más que una sábana con cabeza. Su dueño es el Rey Calabaza Jack Skellington, un ser que pasa por una pequeña crisis de identidad tras celebrar el último Halloween.