Tras el fiasco de los mapas de Apple, se intuía que el lanzamiento de **Google Maps para iOS ** iba a ser todo un éxito y, la verdad, es que el pronóstico se ha cumplido con creces porque tras ser lanzado el miércoles por la noche se ha coronado como una de las aplicaciones más descargadas por los usuarios. A estas alturas nadie duda del dominio de Google en este segmento y la fortaleza de su servicio, sin embargo, el Centro Independiente para la Protección de la Privacidad de Alemania ha dado la voz de alarma al advertir que, según su visión, Google Maps para iOS podría violar la normativa europea sobre protección de datos personales.

Google-Maps-iPhone-5

¿Google Maps para iOS contraviene la normativa europea de protección de datos personales? ¿Cuál es el problema? La encargada de realizar estas declaraciones ha sio Marit Hansen durante una entrevista y, en ella, la representante de este organismo de vigilancia comentó que la aplicación, por defecto, lleva activada la recopilación de datos de los usuarios por parte de Google y es este hecho el que choca con la normativa europea sobre datos personales.

Cuando se arranca por primera vez la aplicación de Google Maps para iOS, los usuarios ven un mensaje en el que se indica que se recopilarán datos de los usuarios, de manera anónima, que se enviarán a Google y que también podrían almacenarse en el terminal. Si bien el propósito es "mejorar el servicio", según comentaba Hansen en la entrevista, esta opción está marcada por defecto y lo más visible es el botón para "Aceptar y continuar", es decir, que si el usuario no se da cuenta aceptará este hecho sin darse demasiada cuenta. Según Hansen, el uso anónimo de los datos es algo engañoso puesto que la información se puede vincular a los usuarios y rastrear algunos de sus movimientos, por tanto, dejan de ser anónimos y se convierten en datos de carácter personal en base al marco regulador europeo.

Estos datos, por tanto, deben considerarse como datos personales. Cuando Google recopila datos sobre las rutas realizadas, está recopilando datos personales para los que debería obtener un consentimiento explícito. [...] Lo único que permite realizar este proceso es el consentimiento y un checkbox pre-mercado no es suficiente.

Quizás estas declaraciones puedan parecer algo exageradas pero no es la primera vez que Google es mirada con recelo en Alemania (recordemos la recopilación de redes Wi-Fi con Google Street Map) y que los datos se usen de manera anónima es una promesa por parte de Google que, claro está, el usuario debe creerse y valorar si accede o no. El problema es que, aunque el usuario puede dejar de compartir sus datos cuando considere oportuno, por defecto la opción viene activa y, por tanto, Google elige por el usuario (al igual que le pasó a Microsoft con Internet Explorer 10 y la activación por defecto del Do not Track que levantó cierto revuelo).

Si el asunto va a mayores y terminan interviniendo las autoridades alemanas o algún organismo comunitario podría caber la posibilidad de alguna actualización de la aplicación que clarifique este proceso de recopilación de datos aunque, en mi opinión, el usuario también debería ser consciente de los términos que acepta y asumir la buena práctica de leer los términos y condiciones de los servicios que utiliza.