La NASA ha anunciado hace unas horas que la sonda espacial Voyager 1 ha llegado a una nueva región, el límite o borde del sistema solar antes de adentrarse en el espacio interestelar. Una región a la que los científicos han denominado "autopista magnética".

Voyager 1 llega a la "autopista magnética"

Según los investigadores, la nueva región de la heliosfera, la burbuja de partículas cargadas procedentes del Sol que envuelve el sistema solar, se conoce como "autopista magnética". Es el lugar donde las partículas solares abandonan nuestro sistema planetario, un enclave donde las líneas del campo magnético del Sol confluyen con aquellas que llegan de otras estrellas.

Se da la particularidad de que antes de entrar en esta región límite, las partículas siguen las líneas del campo magnético del Sol rebotando en todas las direcciones. Una noticia que se ha dado en la reunión de la Unión Geofísica Americana en San Francisco. Edward Stone, científico del proyecto, explicaba así el acontecimiento:

Aunque Voyager 1 está aún dentro del medio ambiente del sol, ahora podemos probar lo que se siente en el exterior, porque las partículas se comprimen y reducen en esta autopista magnética. Creemos que esta es la última etapa de nuestro viaje al espacio interestelar. La nueva región no es lo que esperábamos, pero hemos llegado a esperar lo inesperado de la Voyager. Estamos en una región magnética que nunca habíamos visto antes, cerca de 10 veces más intensa que el frente de choque de terminación.

Y es que el equipo cree que la Voyager 1 se encuentra aún en la heliosfera, ya que la dirección de los campos magnéticos que la rodean no ha cambiado. Se espera que la dirección de las líneas de campo magnético cambien cuando la sonda entre en el espacio interestelar.

Aún así, a partir de ahora cada noticia significará un nuevo descubrimiento en un espacio desconocido para el hombre. Stamatios Krimigis, otro de los científicos y jefe de investigación del instrumento LECP (Low-Energy Charged Particle), lo explicaba así:

Si juzgáramos los hechos solo por los datos de partículas cargadas, yo habría pensado que estábamos fuera de la heliosfera. De hecho, nuestro instrumento ha visto cómo estas partículas de baja energía toman esta rampa de salida hacia el espacio interestelar. Pero tenemos que entender lo que los instrumentos nos están diciendo, y sólo el tiempo dirá si nuestras interpretaciones acerca de esta frontera son correctas.

Una cosa sí es segura: ninguno de nuestros modelos teóricos predice ninguna de las observaciones realizadas por Voyager durante los últimos diez años, por lo que no tenemos ninguna guía que nos diga lo que podemos esperar a partir de ahora.

Voyager 1 y 2 se pusieron en marcha con 16 días de separación en 1977. Se trata de dos sondas que pasan por las naves con más años de servicio, siendo la Voyager 1 el objeto que más se ha alejado de la Tierra viajando a una velocidad relativa de la Tierra y el Sol más rápido que ninguna otra sonda espacial. En estos momentos, muy cerca de llegar a un área desconocida y cruzar en algún punto el espacio interestelar.