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Stephen Heymann, uno de los fiscales implicados en el caso contra Aaron Swartz, fue acusado en el año 2008 de conducir al suicidio a otro programador. Jonathan James, otro joven sospechoso en un caso de Heymann, acabó quitándose la vida con una nota donde indicaba la presión que habían ejercido sobre él.

Swartz

Y es que muchos de los allegados a Aaron Swartz ha acusado al fiscal federal de contribuir al suicidio del joven talento, principalmente se le acusa de su falta de voluntad para renunciar a la persecución a la que fue sometido en el caso de los artículos académicos.

Años atrás, en el 2008, el joven programador Jonathan James acabaría corriendo la misma suerte que Swartz. El fiscal Heymann lo había acusado y detenido en un caso de delitos informáticos, llegando a allanar su casa como parte de la investigación. Heymann pensaba que se trataba de "JJ", las siglas del supuesto hacker al que se perseguía.

James fue puesto finalmente en libertad mientras el caso continuaba y dos semanas después aparecería su cuerpo sin vida junto a una nota de suicidio. Según el joven, su muerte se debía a la investigación que estaba en curso y los intentos continuos de los federales por unirle a un delito que no había cometido. Una carta donde se podía leer:

No tengo fe en la justicia. Quizá mis acciones de hoy, y esta carta, sean un mensaje fuerte a la sociedad. De cualquier manera, he perdido el control sobre esta situación, y esta es mi única manera de recuperar el control… Recuerden, no se trata de si ustedes ganan o pierden, sino de si yo gano o pierdo, y sentado en la cárcel durante 20, 10 o incluso 5 años por un crimen que no cometí, no estoy ganando. Prefiero morir libre.

Con el tiempo Heymann recibió un premio y distinciones por dirigir el caso del 2008, tildado como uno de los casos de "robo de identidad más grande en la historia de Estados Unidos con éxito".

Como muchos sabrán, hoy Swartz parece haber pasado por una circunstancias similares. La familia del joven ha acusado directamente al fiscal de contribuir a su muerte y anterior depresión junto a la figura de la abogada Carmen Ortiz. La familia pide que Heymann sea despedido por su exceso de celo en la acusación de un delito menor y no violento que llevó al suicidio de Swartz. En un comunicado oficial comunicaron este fin de semana que:

La muerte de Aaron es más que una tragedia personal. Es el producto de un sistema de justicia penal plagado de intimidación y persecución exagerada. Las decisiones tomadas por los funcionarios de la oficina del Fiscal del estado de Massachusetts y el MIT contribuyeron a su muerte. La oficina del Fiscal de Estados Unidos persiguió una serie de cargos excepcionalmente duros, con potencialmente, 30 años de prisión para castigar a un presunto delito que no tuvo víctimas. Mientras tanto, a diferencia de JSTOR, el MIT negó su apoyo a Aaron o a los principios más preciados de su propia comunidad.

Sea como fuere, al fiscal también se le reconoce como uno de los primeros nombres que contribuyeron en la primera acusación federal sobre un programador menor de edad, un "hacker" adolescente que derribó las comunicaciones de control de tránsito aéreo en un aeropuerto de Massachusetts. Un caso que finalizó con el joven (no identificado) declarándose culpable a cambio de dos años de libertad condicional, servicios a la comunidad y la prohibición de un ordenador con un módem durante dos años.