Uno de los proyectos de Google más vistosos y singulares es el su vehículo autónomo; una flota de Toyota Prius modificados que son capaces de conducirse solos y, por tanto, no necesitan un conductor. Lo que podía parecer un proyecto experimental, o una demostración tecnológica, ha terminado materializándose en una corriente a la que se han sumado otros fabricantes e, incluso, ha propiciado el desarrollo de un marco normativo. La próxima semana se celebra el CES y, según informa el Wall Street Journal, Audi y Toyota tienen planeado sorprender a los asistentes de esta exhibición de referencia con sus propios vehículos autónomos.

Tanto Toyota como Audi han confirmado que durante el CES presentarán sus proyectos de vehículos autónomos con la idea de mostrar al mundo su esfuerzo por llevar esta tecnología al consumidor. Este anuncio es muy interesante porque, hace ya algunos meses, Sergey Brin comentó que en 5 años veríamos este tipo de vehículos comercializarse y, si los fabricantes ya son capaces de presentar sus prototipos, no sería descabellado pensar que la predicción podría cumplirse.

Toyota, por ejemplo, ha publicado un vídeo (de apenas 5 segundos) en el que se puede ver un Lexus LS 600h (su marca para coches de alta gama) armado de sensores, cámaras y radares que nos hacen ver que este fabricante parece ir bastante en serio con este proyecto. Según parece, el prototipo de Toyota sería capaz de detectar otros vehículos, las líneas divisorias de los carriles de la vía por la que circula y, gracias a su sistema de navegación, circular sin necesidad de un conductor.

Si tenemos en cuenta que Google modificó vehículos de Toyota para desarrollar su proyecto, no sería descabellado pensar que el fabricante de automóviles japonés y los de Mountain View podrían haber llegado a algún acuerdo de transferencia tecnológica para llevar la tecnología de Google al mercado (y es un hecho constatado que Google buscaba socios). Sin embargo, ambas compañías han confirmado que no existe ningún acuerdo y, por tanto, el desarrollo de Toyota se ha realizado con tecnología propia.

Audi, por el contrario, no ha mostrado aún nada pero parece que tiene previsto realizar una demostración, en el CES, de un vehículo con algunas capacidades autónomas y, por tanto, se rumorea que quizás presenten un coche que sea capaz de encontrar aparcamiento y aparcarse solo (sin necesidad de que el conductor controle el vehículo).

Aunque para el CES, por ahora, solamente se han confirmado las demostraciones de Toyota-Lexus y Audi, a día de hoy son varios los fabricantes de automóviles que trabajan con este tipo de tecnologías para mejorar la seguridad vial, apostar por la sostenibilidad y hacer mucho más cómoda nuestra vida hasta el punto de que, según algunos análisis, en 2040 dejaremos de conducir por completo.