• La colección original de Stephen Cabrinety consta de más de 15 mil títulos, la Universidad de Stanford los preservará digitalmente
  • Los juegos fueron recolectados de 1975 a 1995
  • El proceso para generar todo el acervo tomará cerca de 2 años
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7 de marzo de 2013, 06:08

La Universidad de Stanford ha iniciado un proyecto con el que creará un acervo digital de videojuegos de más de 15 mil artículos, con el objetivo de preservar la legendaria colección de Stephen Cabrinety, una de las más largas del mundo. Compuesta por una cantidad considerable de piezas de software, recolectadas entre 1975 y 1995, esta recopilación inició originalmente como parte de un proyecto individual de este ingeniero, aficionado al aspecto lúdico de la programación, recogiendo títulos para su acervo personal de cualquier medio electrónico, ya fueran consolas, máquinas de arcade, ordenadores, CD-ROMS, o dispositivos portátiles con pantalla monocromática LCD.

Stanford ha comenzado las laborales con el apoyo del National Institute of Standards and Technology (NIST) en este proyecto que durará poco más de dos años, tiempo que requieren para generar copias digitales exactas de absolutamente todos los juegos de la colección. Incluyendo imágenes en alta resolución de los cartuchos, cajas, manuales y demás materiales que acompañan al software, contando entre su biblioteca con clásicos imprescindibles para la nostalgia de cualquier videojugador de la vieja escuela así como muchos programas didácticos para aprender distintas materias, como idiomas, programación, historia natural y temas similares.

Catalogar, convertir y digitalizar todo el material en torno a los videojuegos de la colección será una labor extraordinaria y relativamente tardada, basta dar un vistazo a la lista completa con los 15 mil artículos para darse una idea de la magnitud del trabajo y la pasión de Cabrinety. Mike Keller, uno de los principales encargados del proyecto con los chicos de Stanford así lo aborda:

En nuestro mundo, el software se ha convertido en un medio vital de comunicación, entretenimiento y educación. Nuestra labor en equipo con la NIST representa un avance significativo hacia nuestra meta a largo plazo de lograr la preservación histórica de una porción de nuestra cultura contemporánea y su tecnología.

15 mil videojuegos para el acervo digital de la Universidad de Stanford Ninja Turtles 4

Stephen M. Cabrinety nació en 1966, durante su adolescencia comenzó con su colección de videojuegos, misma que alimento e incrementó hasta su muerte en 1995. Un punto importante a destacar es que el buen Cabrinety es un referente obligado en lo que refiere a la preservación del software y la concepción de que los videojuegos también son cultura, ya que en vida se encargó de fundar el Computer History Institute for the Preservation of Software (CHIPS) una asociación sin fines de lucro que desde 1989 veló por la conservación y trascendencia de estos programas para el estudio y comprensión de los desarrolladores futuros. Luego de su muerte la familia de Cabrinety donó la colección de juegos a la Universidad de Stanford, motivo por el cuál ahora inician este proceso para asegurar su permanencia.

Para darnos una idea del material que encontraremos en este acervo aquí les presentamos una breve selección de algunos de los videojuegos más interesantes de esta colección:

Pong – 1975

Con este juego inició todo, la versión que se incluirá en el acervo digital de Stanford pertenece a una consola casera producida para venderse mediante retail en las tiendas de Sears Roebuck.

Super Mario Bros – 1985

El icónico plomero tuvo su primera gran aventura como protagónico en su debut del Nintendo Entertainment System - NES (aunque lo controlaras en Donkey Kong su papel era meramente secundario), prácticamente no existe niño nacido en la década de los ochenta que no haya conocido este juego, lo haya odiado o amado. Un dato curioso es que la copia del juego en la colección de Cabrinety está guardada en un disquete 5 ¼.

Maniac Mansion – 1987

La versión para Commodore 64, considerado por muchos como la mejor, es la que se incluirá al acervo digital. Este título es un perfecto ejemplo de esos videojuegos que requerían de guías o muchas horas de prueba y error para resolver cada uno de los escenarios, de manera que las primeras noches de desvelo gamer se originaron gracias a Maniac Mansion, esa sensación de diversión y asombro al intentar un disparate y descubrir que esa era la respuesta correcta para avanzar, no tiene precio.

Street Fighter – 1988

Es un caso extraño, pero la segunda parte de este juego, probablemente el juego de peleas más definitivo de la historia, no se encuentra en la colección, en lugar de ello Cabrinety recolectó esta versión de la primera entrega, desarrollada por Capcom para MS-DOS y contenida en un disquete de 5 ¼.

Contra – 1987

La versión de NES es uno de los juegos más adictivos y complicados. La variedad de armas, el control de movimientos tan preciso y el ritmo trepidante de los escenarios lo convierten en un clásico indiscutible. Curiosamente en estos tiempos Contra es de esos juegos que comúnmente encuentras instalado en los emuladores para Smartphone de tus amigos.

X-Men: Mutant Apocalypse – 1994

En los últimos años de vida de Cabrinety su colección se vio conformada principalmente por piezas de Software en CD-ROM con contenidos educativos, este título de los X-Men, para Super Nintendo, es uno de los últimos juegos beat’em up incluidos en su acervo. Los gráficos y controles eran bastante decentes para la época, sin embargo no ha envejecido tan bien.

E.T. The Extra Terrestrial – 1982

No podía faltar el peor videojuego de la historia. En un cartucho para Atari, de esos que no fueron enterrados en el desierto. Ahora será digitalizado para que las generaciones futuras de programadores vean lo que no deben hacer cuando les asignan una franquicia cuyo éxito comercial pareciera garantizado.