Como consecuencia del rescate de Chipre por parte de la Unión Europea y la imposición de una tasa a los depósitos bancarios de los ciudadanos, Bitcoin se está posicionando como el activo digital alternativo al euro y ajeno a los tejemanejes de la Troika y el sistema financiero.

Bitcoin es un nombre que, en las últimas semanas, se está haciendo bastante popular en los medios a pesar que esta moneda descentralizada y digital naciese en el año 2009. La crisis económica que está haciendo estragos en Europa y la debilidad del euro han hecho que, además de mirar al oro, miremos a Internet y Bitcoin como el activo en el que depositar nuestros ahorros para evitar un corralito bancario o el hundimiento del euro. En Chipre, la troika que controla la Unión Europea está aplicando un rescate financiero que lleva anejo un corralito que ha gravado con una tasa los depósitos bancarios y, literalmente, ha penalizado a los ahorradores chipriotas (reteniéndoles el 15,26% de sus ahorros); un contexto en el que Bitcoin se podría posicionar como una alternativa al euro que salvaría a los pequeños ahorradores y donde una empresa podría implantar el primer cajero automático de Bitcoin del mundo.

Bitcoin ATM, que es la responsable de esta idea, es una empresa que ha desarrollado un prototipo de cajero automático que expende "dinero digital", es decir, es capaz de hacer una operación de "intercambio de divisas" y cambiar moneda de curso legal por Bitcoin. Con este planteamiento, y la situación que se vive en Chipre, la compañía ha visto la oportunidad de emplazar el primero de estos cajeros automáticos de Bitcoin en este país y, de esta forma, abrir las puertas a los chipriotas a otra forma de manejar sus ahorros (y es importante tener en cuenta que el pasado fin de semana los bancos de Chipre reprogramaron sus cajeros automáticos para no dar más de 100 € a los usuarios).

Si a esto le sumamos el creciente interés que ha despertado Bitcoin en los países del sur de Europa (los denominados "PIGS": Portugal, Italia, Grecia y España) como tabla de salvación de los ahorros de los usuarios frente a la caída del euro, la fragilidad del sector bancario y las amenazas de rescate, nos encontramos con un panorama donde Bitcoin y los negocios que giren alrededor de los servicios basados en esta moneda digital y descentralizada tienen muchas posibilidades de encontrar un potente nicho de mercado en el que operar y, lógicamente, este primer cajero automático de Bitcoin es un buen punto de partida.

¿Y puede haber negocio para los cajeros automáticos de Bitcoin? Según Justin O’Connell, fundador de esta idea, los cajeros automáticos de Bitcoin podrían ser un negocio que podría generar millones de dólares y, como arranque, se materializará en Chipre aprovechando la situación actual.

El funcionamiento de este cajero automático de Bitcoin es bidireccional, es decir, podremos cambiar euros (o cualquier otra moneda de curso legal) por Bitcoins y viceversa y, claro está, es de suponer que dentro de la tasa de cambio exista algún tipo de comisión (ya sea fija o mediante un porcentaje sobre la cantidad económica que se esté manejando) para sufragar los gastos de gestión y sostenimiento del servicio. Desde el punto de vista. El usuario introduciría dinero de curso legal en el cajero y éste, tras autentificarlo mediante un código unívoco, generaría una especie de tarjeta monedero o, directamente, un código QR que codificaría la cantidad equivalente de dinero en Bitcoins y el usuario podría integrarlos dentro de sus activos electrónicos.

Más allá de la oportunidad de negocio y el nicho de mercado que ha encontrado Bitcoin ATM, el esquema que plantea Bitcoin se muestra muy interesante al presentar una alternativa al esquema cerrado del actual sistema bancario y gubernamental al que se ven sometidos los ciudadanos y que, sin quererlo, acaban financiado a la banca o al Estado siendo víctimas de decretos, leyes, normas, tasas e impuestos del que difícilmente se pueden escapar.

Recuerdo bien que, cuando comenzó la crisis económica, hubo un gran repunte de las inversiones en oro y mucha gente comenzó a comprar oro para prepararse para un eventual colapso del euro, Bitcoin se está convirtiendo en un equivalente al oro en el mundo digital y con este tipo de cajeros, seguramente, se haría mucho más popular y accesible a todos los ciudadanos.