El gigante es el primero en ofrecer la cantidad de Cartas de Seguridad Nacional (National Security Letters, NSL) que ha recibido por parte de las autoridades en Estados Unidos desde el 2009.

Hasta ahora un secreto a voces, ya que leyes como la Patriot Act en Estados Unidos indicaban que el gobierno podía pedir a las empresas estadounidenses en Internet todo tipo de datos sobre sus clientes, Google publica por primera vez el espionaje del FBI en el marco digital. Al igual que los informes de transparencia, el gigante muestra el número de solicitudes anuales de las autoridades sin supervisión de un juez.

En este caso se trata del número de veces que la Federal Bureau of Investigation hace uso del proceso legal (y secreto) para extraer los datos de los clientes de Google. El hecho de que esta normativa sea secreta significa que tanto Google como el resto de medios en la red no pueden revelar a sus clientes que han recibido esta petición.

Un acuerdo alcanzado con la administración Obama que dejaba una puerta abierta a Google para ser lo más transparente posible, publicando ahora el rango de veces que ha recibido las denominadas NSL (National Security Letters) que exigen dar toda la información de las cuentas sin orden judicial.

Las NSL permiten al gobierno obtener información detallada sobre las finanzas y comunicaciones de los estadounidenses sin pasar por un juez. En este caso, el espionaje del FBI ha sido extenso en el tiempo e incluso se le ha llegado a reprender por abusar de la normativa. Estas cartas de las autoridades obligan a los proveedores de servicios en la red, empresas de crédito, instituciones financieras y empresas como Google a entregar documentos confidenciales sobre sus clientes, tales como números de teléfono, nombres de correos electrónicos, webs visitadas o cualquier otra información que el FBI indique como "relevante" para la investigación.

Según los datos del gigante, cada año desde el 2009 hasta el 2012 recibió un rango de NSL de 0 a 999. La normativa no permite que Google especifique el número exacto, tan sólo puede ofrecer un "rango" de solicitudes, aunque ha especificado que el gobierno tienen "muy en mente" los asuntos de seguridad nacional. Según Richard Salgado, director legal del gigante:

Se darán cuenta de que hemos informado sobre los rangos numéricos en lugar de los números exactos de peticiones. Se trata de responder a las preocupaciones planteadas por el FBI, el Departamento de Justicia y otros organismos a la hora de liberar el número exacto y que podamos revelar información acerca de investigaciones en curso. Tenemos la intención de actualizar estas cifras anualmente.

En cuanto al número de cuentas conectadas a las peticiones de las NSL, Google detalló que oscilaban en un rango de 1.000 a 1.999 para cada año reportado salvo en el 2010, donde el rango fue de 2.000 a 2.999. También señaló que el FBI puede obtener el nombre, la dirección e incluso los registros de facturación de los clientes que estén abonados a un servicio en la red.

En cuanto al límite de las NSL, el FBI no puede obtener de Google el contenido de Gmail (sí los nombres de las cuentas), las búsquedas a través de su servicio, los vídeos de YouTube o las direcciones IP del usuario. En este caso, toda esa información a la que no acceden estas peticiones, el gobierno las consigue a través de la Patriot Act (la ley que se creó para combatir el terrorismo), en virtud de la cual toda información relevante para una investigación autorizada para proteger al país contra el terrorismo debe ser facilitada.

En cualquier caso, estas cartas de seguridad nacional son una herramienta de gran alcance, ya que no requieren de la aprobación de un tribunal e incluyen una orden de silencio incorporada, lo que impide a sus destinatarios revelar a cualquier persona que han recibido la solicitud para espiarles.

Sea como fuere, es de aplaudir que en la medida de sus posibilidades, Google ofrezca datos sobre este tipo de espionaje del FBI y las autoridades sobre sus clientes.