El Hubble ha conseguido fotografiar el cometa ISON, que destaca por su enorme tamaño y su brillo, que podría ser mayor incluso que el de la Luna.

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24 de abril de 2013, 21:00
Temas: Ciencia
Más de: COMETA, HUBBLE, ISON, NASA

El telescopio Hubble ha captado nuevas fotografías del cometa C/2012 S1, más conocido como ISON, y considerado como "el cometa del siglo". Tras su descubrimiento en septiembre de 2012 por el bielorruso Vitali Nevski y el ruso Artyom Novichonok, los primeros indicios apuntan a que se trata de uno de los cometas más brillantes conocidos hasta el momento. Su nombre se debe al proyecto internacional conocido como International Scientific Optical Network.

Tras su descubrimiento, la NASA determinó gran parte de las características de ISON, que estaría dirigiéndose hacia el Sol desde las órbitas de Júpiter y Saturno. En principio, ISON rondaría el perihelio (es decir, la zona más cercana al Sol) durante noviembre de este mismo año.

Según científicos de la NASA, el brillo de este cometa es realmente espectacular, al estar a una distancia bastante lejana, y sin embargo, emitir muchísima luz. Fuentes del Observatorio Lowell han estudiado las imágenes del cometa ISON, estimando que tras su paso está dejando una estela de gas y polvo con una distancia aproximada de entre uno y diez kilómetros.

Los astrónomos ya han realizado una predicción sobre el vuelo que realizará el cometa ISON por el Sistema Solar. El día en que esté más próximo al Sol será el próximo 28 de noviembre de 2013. Dada la corta distancia que existirá entre nuestro astro y el cometa ISON, en caso de que no se desintegrara, podría incluso ser más brillante que la propia Luna, e incluso, afirman los investigadores, sería visible con la luz del día.

Dadas sus características, algunos científicos han comenzado a denominar a ISON como el cometa del siglo. Fuentes de la NASA, como Don Yeomans, miembro del Near Earth Object Program, son escépticas respecto a este sobrenombre. El último cometa que fue considerado como el más importante del siglo XX fue el Kohoutek, ya que en principio también iba a poder ser visto a simple vista. Sin embargo, su desintegración parcial mientras se aproximaba al Sol fue una decepción para todos los astrónomos.

Y es que el comportamiento de los cometas resulta realmente impredecible, ya que la radiación solar puede afectar a la trayectoria de su vuelo. También se han observado cómo los efectos gravitacionales pueden ayudar a la destrucción parcial o total de los cometas. Sin embargo, el tamaño de ISON podría hacerle superar estos desafíos, y lograr finalmente ser reconocido como "el cometa del siglo". El tiempo dirá si estas expectativas se cumplen o no.