Un trabajo del MIT ha permitido descubrir que el pentaceno podría ser la molécula orgánica del futuro en la construcción de las placas solares. Gracias a su innovadora propuesta, se consigue duplicar la eficiencia de los paneles solares.

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19 de abril de 2013, 17:30

La energía solar es sin duda una de las grandes esperanzas de las renovables. Grandes compañías como Google o Facebook decidieron apostar por ella, realizando instalaciones de paneles solares en las zonas donde se localizaban estas empresas. Hoy en día, la eficiencia de los paneles solares puede incluso duplicarse, gracias a una investigación realizada en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).

El funcionamiento de las placas solares es bastante sencillo, en líneas generales. Cuando la luz del Sol incide sobre la placa, se genera un impulso eléctrico desde la propia célula fotoeléctrica en forma de corriente continua. A partir de ahí, se transforma gracias a un inversor en corriente alterna, y posteriormente se convierte en energía de media tensión, pasando a la red eléctrica general.

La eficiencia de los paneles solares es, en general, bastante alta. La ventaja de utilizar la energía procedente del Sol es que podemos contar con una fuente ilimitada para producir electricidad. Además estos sistemas presentan una vida útil superior a los veinticinco años, lo que garantiza un buen rendimiento económico.

Sin embargo, el funcionamiento de las células solares "tiene truco". Si la radiación que llega es baja, no será absorbida dentro del panel solar. Si, al contrario, llega demasiada energía, las células fotoeléctricas "rechazan" el exceso de energía en forma de calor. Además, para complicar un poco más las cosas, la eficiencia de los paneles solares, a pesar de ser alta en comparación con otro tipo de energías, podría ser mejorada. Esto es debido a que por cada fotón que llega a una célula solar, se genera un único electrón. La relación 1:1, de ser mejorada y aumentada, supondría un gran respaldo para la utilización de la energía solar.

Ahora investigadores del MIT han descubierto cuál podría ser el origen de dicha relación 1:1 en la eficiencia de los paneles solares. De este modo han analizado cómo podrían aumentar la eficacia de la energía solar, y han observado que la solución podría estar en una molécula denominada pentaceno (C22H14), que consiste en cinco anillos de benceno enlazados formando una cadena aromática.

Utilizando esta molécula orgánica en las células fotoeléctricas, podríamos conseguir una eficiencia de los paneles solares mayor. En concreto, podría duplicarse, hasta conseguir que por cada fotón que llega a la célula, se generen dos electrones. Desarrollar nuevas placas solares con el pentaceno sería obviamente el siguiente paso, y para ello se está trabajando en paneles recubiertos con silicona.

Un trabajo que, sin lugar a dudas, aumentaría el interés por la energía solar, al mejorar significativamente el rendimiento económico y la eficiencia de los paneles solares. Una buena noticia para el sector de las energías renovables, que podrían utilizar en el futuro esta innovación del MIT.