Investigadores norteamericanos y asiáticos desarrollan una cámara digital que se parece a los sistemas de visión de algunos insectos. Este avance podría ser utilizado para mejorar la seguridad o incluso en medicina, entre otras muchas aplicaciones.

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Desde siempre, la naturaleza ha inspirado a ingenieros y artistas para realizar nuevas obras. La aparente perfección que encontramos en cada rincón del planeta, puede servirnos de modelo para nuevas invenciones y avances. Ahora científicos asiáticos y norteamericanos publican en Nature la construcción de una cámara inspirada en ojos de insectos.

El grupo de trabajo de John Rogers, formado principalmente por investigadores de la Universidad de Illinois, ha conseguido crear una cámara semiesférica, formada por un peculiar sistema flexible de microlentes. El producto fabricado recuerda a los omatidios (que son unidades sensoriales formadas por células fotorreceptoras, que les sirven a los insectos para distinguir la luz de la oscuridad, y en algunos casos para diferenciar colores). En particular la cámara recuerda a los omatidios de la hormiga de fuego o del escarabajo de la corteza.

La cámara inspirada en ojos de insectos presenta una matriz de goma, donde se depositan las microlentes y una red de fotodetectores de silicio con diodos. El conjunto formado por dicha superficie, las microlentes y los fotodetectores puede ser inflado (igual que si fuera un globo), para que la cámara adquiera un aspecto semiesférico de unos 160º.

Aunque los objetos que debamos visualizar con esta cámara inspirada en ojos de insectos estén a distancias diferentes, el diseño ideado por estos investigadores es capaz de superar este problema. Dada la corta longitud focal de cada microlente y el patrón creado con el conjunto de fotodetectores y lentes, se consigue una percepción de la profundidad, parecida a la que tienen estos animales.

Además, el producto diseñado en Illinois no solo apuesta por una forma semiesférica, sino que también es capaz de detectar distintos niveles de luz, gracias a que incorpora un software y un sistema especial de adquisición de información, específicos para esta cámara. El trabajo realizado por estos científicos asiáticos y norteamericanos posibilitaría en un futuro, desarrollar dispositivos de vigilancia avanzada o conseguir mejores y más pequeños endoscopios, lo que supondría un gran avance en medicina.

En la propia editorial de Nature apuntan al uso de este tipo de cámaras inspiradas en ojos de insectos para paliar los desastres provocados en la naturaleza, o incluso evitar catástrofes o accidentes en las ciudades. Los dispositivos creados en Illinois podrían ser utilizados en el caso de derrumbes en edificios, para poder detectar de manera más rápida y segura radiactividad, humo o personas atrapadas entre los escombros.