La red de ordenadores que hacen posible la nueva moneda virtual ha alcanzado un potencial de cálculo jamás visto, con la capacidad de realizar 1.000.000.000.000.000.000 de operaciones de coma flotante por segundo

La moneda virtual Bitcoin, creada por Satoshi Nakamoto en 2008, no deja de sorprendernos. Ideada como un sistema global de pago, independiente de las autoridades nacionales, hace semanas muchos cuestionaban su legalidad o si podía llegar a convertirse en una burbuja financiera.

En estos últimos tiempos, en los que el valor de Bitcoin ha permanecido al alza, también hemos visto cómo se desplegaba un pequeño ecosistema de empresas y usuarios que operaban alrededor de esta nueva forma de pago. Además, su estabilidad ha variado muchísimo de unos días a otros, haciendo dudar a muchas personas sobre la fiabilidad de Bitcoin como alternativa segura a nivel económico.

Pero además de la importancia de la creación de Bitcoin, por las novedosas características que os hemos ido contando anteriormente, hoy sabemos que la red de supercomputadores que se utiliza para minar esta nueva forma de pago presenta una potencia de cálculo elevadísima. El conjunto de ordenadores que hacen posible esta moneda virtual ha alcanzado el Exaflop, en otras palabras, son capaces de realizar 1.000.000.000.000.000.000 de operaciones de coma flotante por segundo. Este elevadísimo potencial de cálculo es ocho veces superior a la de los 500 supercomputadores más potentes de la Tierra.

Aunque entre las supercomputadoras más importantes del mundo se encuentran algunos como el Sequoia de IBM, el K Computer de Fujitsu o el Jaguar de Cray, ninguno de estos ordenadores se acerca mínimamente a las características que presenta la red encargada de Bitcoin. De hecho se calcula que el potencial de cálculo del conjunto de 500 supercomputadores solo ronda el 12% de la capacidad que tienen los ordenadores encargados de la nueva moneda virtual.

Sequoia, la potente supercomputadora de IBM, que encabeza la lista de mejores superordenadores del mundo, solo presenta un 1,6% de la capacidad de cálculo que tiene la red de Bitcoin. El conjunto de ordenadores de este sistema de pago virtual está distribuido en multitud de computadoras repartidas por el mundo, que ayudan a minar esta moneda. No solo eso, sino que algunas estimaciones han calculado que el gasto de electricidad de los ordenadores que sustentan Bitcoin ronda los 150.000 dólares por día.

Unos datos impresionantes que hacen de la nueva moneda virtual Bitcoin no solo un interesante sistema de pago, sino también una curiosa forma de entender la red computacional que opera para que esta moneda virtual sea posible.