¿Cómo ha evolucionado la historia de la telefonía móvil desde 2006? La guerra de fabricantes ha dado un giro radical. Nokia, Motorola, Samsung, Apple, Sony... El rol de muchos ha cambiado con el paso del tiempo. Y seguramente, lo seguirá haciendo.

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Javier Lacort
13 de julio de 2013, 19:28
Temas: Tecnología

Cómo hemos cambiado. Hace siete años, en 2006, la industria móvil no tenía -casi- nada que ver con la actual. Al margen de que el uso de smartphones era nimio, y de que el formato de éstos no tenía nada que ver con el actual, los fabricantes han cambiado radicalmente su posición en la mayoría de los casos a lo largo de la parte reciente de la historia de la telefonía móvil. Unos han desaparecido, otros estuvieron a punto, y otros han llegado nuevos en los años posteriores. Para dar contexto, empecemos con cifras:

Top fabricantes 2006

¿Cuántos teléfonos móviles vendió cada fabricante en 2006? Con los datos de Gartner elaboramos un ranking con los 6 fabricantes que más vendieron en 2006:

  1. Nokia: 345 millones
  2. Motorola: 209 millones
  3. Samsung: 116 millones
  4. Sony Ericsson: 74 millones
  5. LG: 62 millones
  6. BenQ-Siemens: 24 millones
  7. Otros fabricantes: 161 millones

Y ahora, por cuota de mercado obtenida gracias a esas ventas:

  1. Nokia: 34,8 %
  2. Motorola: 21,1 %
  3. Samsung: 11,8 %
  4. Sony Ericsson: 7,4 %
  5. LG: 6,3 %
  6. BenQ-Siemens: 2,4 %
  7. Otros fabricantes: 16,2 %

Nokia y Motorola sumaban más del 50 % del mercado. De esos seis principales fabricantes, uno ha desaparecido (BenQ-Siemens), otro volvió a actuar en solitario sin Ericsson (Sony), y otro está en un largo letargo, aunque teniéndonos a la espera de interesantes novedades en breve (Motorola).

Nokia

  • 2006: Para Nokia era una época de bonanza. Llevaba desde 1998 en el nº1 de fabricantes según sus ventas, y fue capaz de aguantar el trono unos años más, hasta 2011. Pero de esa etapa hablaremos después. En 2006, la ventaja de Nokia era insultante para sus rivales. Los seis primeros puestos de los terminales más vendidos eran para Nokia, gracias en su mayoría a modelos básicos, como el 1600, 1650, 6070, o alguno con funciones un poco más avanzadas de lo que se acostumbraba a ver entonces, como el 6300 (con ranura para tarjeta de memoria y cámara) o el -en su época- revolucionario 5200, con un diseño innovador basado en poder hacer flip con el teclado para mostrar en su frontal los controles musicales. Sencillamente, Nokia fabricó un producto que cuajó entre los jóvenes.

Historia de la telefonía móvil

  • 2013: Hoy, Nokia lleva dos años reinventándose, justo el tiempo que ha pasado desde que cayó de ese nº1 del podio de fabricantes. Las cosas se torcieron cuando la competencia ofrecía lo que Symbian no, y un gran número de usuarios se entregaron a Android, iOS y BlackBerry. Aunque ofreció terminales interesantes como el Nokia N8, Symbian ya estaba condenado a muerte. Nokia dio algún coletazo más con Symbian, como el 808 de hace un año, pero fue un gran fracaso. Poco después, se anunció la muerte de Symbian, y Nokia se dedicó por entero (y por fin) a Windows Phone tras su gran alianza con Microsoft. Un gigante del hardware con un gigante del software para hacer frente a la crisis. De momento, las cifras están por debajo de las expectativas, pero Nokia ha encontrado su estilo propio, fiel a sus orígenes: terminales muy resistentes, en varios colores, y centrada en unos pocos productos. La gama Lumia la componen cinco terminales: gama baja (520), gama media (720), gama alta (1020), y los dos puntos intermedios. Un estilo que debería conducirles hacia el éxito cuando Windows Phone esquive su gran carencia: la falta de aplicaciones de calidad en su tienda.

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Motorola

  • 2006: Entre los tres teléfonos más vendidos de la compañía ese año, figuraba el SLVR L7, el único teléfono móvil al que Apple abrió las puertas de iTunes para sincronizar con él la biblioteca musical. Esto le valió para estar en ese podio empatado a 15 millones de unidades vendidas con el SLVR L6 (un escalón por debajo en cuanto a prestaciones) y el KRZR K1, un clamshell más alargado que la mítica saga Razr. Tenían un software con una interfaz horrible, motivo que les costó perder cuota con el paso del tiempo. Mantenía una posición cómoda, gracias en parte a la inercia que le dio ser de los primeros fabricantes de la industria (en 1997 eran el nº1 en ventas). Fue capaz de mantenerse segunda diez años, desde 1998 hasta 2008. Luego, cayeron estrepitosamente y en dos años su presencia era testimonial, culpa en parte de no contar con una base fuerte de feature phones como la de Nokia, que le permitió aguantar mucho mejor la crisis.

Historia de la telefonía móvil

  • 2013: Tras un buen tiempo de letargo, con algo de presencia en regiones como el continente americano al completo, 2013 es el año de Motorola. En el que volverá a dar que hablar, volverá a tener protagonismo. Volverá a atraer la atención tras haber ofrecido como único argumento durante años el Motorola Defy, resistente al agua y a las caídas. De la mano de Google, que compró la división Motorola Mobility en agosto de 2011, llega su propia revolución. Moto X es el gran reto de Google para impulsar definitivamente Android donde aún no reina, con la estrategia más elemental de todas: un producto con buenas especificaciones, a un precio demasiado atractivo. Se espera que llegue en octubre.

Samsung

  • 2006: A principios de década consiguió hacerse un hueco entre las grandes, y desde entonces sólo hizo que crecer. También es cierto que a costa de teléfonos de gama baja y media, sin terminales de verdadera referencia, como sí seguía sacando sobre todo Nokia, o Sony-Ericsson. Pero lo cierto es que consiguió una posición cómoda, gracias al éxito de dispositivos como uno que tuve ese mismo año, el extrafino Samsung Z150v. Lo que viene después de 2006 es un crecimiento notable (casi duplicó sus ventas en dos años), hasta pegar el estallido definitivo con la llegada de Android.

Historia de la telefonía móvil

  • 2013: Android es precisamente la clave de Samsung. En un principio tenía rivales duros como HTC, pero los dejó en el camino, redujo la cuota de mercado del resto, y cogió un impulso que aún le dura, y sigue creciendo. Ha acaparado el mercado de Android, lanza de media un terminal cada 10 días, y está en absolutamente todas las gamas y combinaciones que imaginemos. Desde terminales con un funcionamiento muy bueno (Samsung Galaxy S4, su buque insignia) hasta monstruosidades (Samsung Galaxy S4 Zoom) o iconos de la mediocridad (Samsung Galaxy Ace). Está en todas partes, y aunque esta estrategia pueda no gustar, le funciona, y sólo ha hecho que crecer.

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Sony-Ericsson

  • 2006: Para aquel año, Sony-Ericsson tenía un valor muy apreciado, y es que acaparaba la imagen de marca cool, joven, desenfadada, gracias a factores como estampar el logo de Walkman (sí, en 2006 se apreciaba) en sus dispositivos para desmarcarse del resto como reproductor musical, o precisamente insertar botones específicos multimedia, como los de cámara o los controles musicales, aparte del buen diseño de sus terminales. Si consiguió este puesto con terminales hermosos como el T-610 o su heredero el T-630 (el cual compré años después sólo para tenerlo de recuerdo), en 2006 vendía el K-610 o el K-810 con un diseño con sello propio de la casa.

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  • 2013: Tras 2006, los años siguientes fueron complicados para Sony-Ericsson. Les costó mantenerse, siendo sobrepasados por fabricantes como LG. 2011 fue el año de inflexión, donde cayeron por completo en unidades vendidas, algo normal teniendo en cuenta que la calidad de los Sony-Ericsson Xperia con Android eran cada vez peores. Precisamente a finales de 2011 conocimos que en 2012 Sony se desligaría de Ericsson, y así ocurrió. Y como estaba planeado, Sony volvió a encontrarse y nos dejó pronto terminales de muchísima más calidad, como el Sony Xperia S. Un año después llegó el Sony Xperia Z, y sobre todo, la Sony Xperia Tablet Z, seguramente la mejor tablet Android del mercado. No obstante, sus cifras se mantienen algo discretas, y es que lidiar con Samsung en el campo de Android es poco menos que un desafío.

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LG

  • 2006: Durante estos años, 2005-2009, LG creció bastante gracias a ser pioneros en ofrecer terminales atractivos (no muy bonitos, pero sí resistentes y con buen chasis) con pantalla táctil, a precios no-prohibitivos para el gran público. Lo hizo, con la gama Prada, o la Chocolate, lo cual le valió un crecimiento rápido... y una caída igualmente rápida unos años después. Sencillamente, la calidad de sus dispositivos no era demasiado buena, y muchos usuarios iniciaron el trasvase hacia otras marcas. Mal sabor de boca que LG acusó en los años siguientes, y del que hoy todavía se resiente al no haber podido lanzar terminales que realmente compitan con los gama alta de referencia en el mercado.

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  • 2013: Y precisamente, parte esa caída tiene su razón en no saber evolucionar. El terminal de referencia que LG lanzó en 2013 (aunque anunciado ocho meses antes, en 2012), el LG Optimus G, mantiene un diseño de varios años atrás. Y una cosa es mantener la esencia (Nokia, Apple, BlackBerry), y otra distinta es no evolucionar. Ahora mismo, LG es la marca que consigue vender muchos terminales de gama baja, pero no ofrece propuestas de referencia. ¿Cambiará esto en los próximos años? De momento, es de los pocos que lo intenta a la vez con Android y con Windows Phone 8. Y en breve, se animará con Firefox OS.

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BenQ-Siemens

  • 2006... y se acabó. Literalmente. El 29 de septiembre de 2006, BenQ Mobile, la división a la que pertenecía Siemens tras haberla comprado BenQ quince meses antes, se declaró en quiebra. El 31 de diciembre de 2006, todas las operaciones se paralizaron, y moría una marca histórica para la telefonía móvil y para la industria tecnológica en general. La historia completa deja algunos detalles de cómo llegó a esta dramática situación, de cómo pasó de comenzar el milenio en posición de ventaja (era el tercer / cuarto fabricante) a perder cuota de mercado de forma alarmante y acabar suponiendo un duro golpe incluso a la economía alemana. Para la historia queda el BenQ-Siemens GX75, el último y horrendo terminal que supuso la bajada de nivel cronificada en los teléfonos de la marca. El gigante que acabó muriendo.

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Resto de marcas

  • 2006: ¿Qué otras marcas quedaban en el mercado hace siete años? Algunas como Sharp, que disfrutó de un breve momento de éxito (ay, el mítico GX15), como NEC, que llegó pronto a la industria pero no supo mantenerse ni crecer, o como RIM (ahora BlackBerry), quien fue encandilando al público corporativo. También habían actores ahora también desaparecidos, como Panasonic, quien definitivamente no convenció a nadie con lo que ofreció durante la década pasada, o como Mitsubishi, a quien construir terminales de gran calidad (ay, mi legendario M222-i) no le sirvió para hacerse un hueco en el medio plazo.

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  • 2013: Dos fabricantes son los protagonistas en la historia no escrita en 2006 y narrada ahora. Por un lado, Apple, quien cambió todas las reglas del juego y se aupó a los primeros puestos de la lista pese a vender un sólo modelo simultáneamente. Por otro lado, HTC, quien en estos siete años ha vivido su propia campana de Gauss: un crecimiento gradual hasta llegar a dominar el mercado Android, y luego una rápida caída que le deja en una posición peligrosa. Lanzar terminales de una calidad exagerada, como el HTC One, parece no ser un motivo suficiente. Si nos vamos al resto de nuevos actores, están los chinos Huawei y ZTE, quienes salieron de sus fronteras para conquistar el mundo, y más o menos están en ello, aunque de forma mucho mejor el primero que el segundo. Huawei ha sabido cómo crecer de forma orgánica, y ZTE se ha estancado en la mediocridad.

Historia de la telefonía móvil

¿Qué nos espera?

Algún fabricante morirá en los próximos añosViendo lo que ha cambiado la historia de la telefonía móvil en los últimos años, hacer predicciones es muy arriesgado, casi tanto como recrearse en el éxito y dormirse de cara al futuro. En siete años, la evolución ha sido prácticamente caprichosa y a merced de las novedades de la industria. Si hacemos una lectura inversa, de adelante hacia atrás, veremos que muere todo quien permanece estático y no se adapta al mercado. Dar la espalda durante unos meses al fenóneno de las tiendas de aplicaciones significa quedarse atrás durante muchos años. No entender la importancia de que la experiencia del usuario sea buena, empezando por la respuesta táctil de la pantalla y el teclado, es dispararse en el pie y perder a clientes casi para siempre.

No prestar atención a los detalles equivale a una muerte anunciadaPensar que sólo se vive de especificaciones es otra forma de suicidio. No tiene sentido tener el mejor procesador, la mayor cantidad de RAM y el doble de núcleos que la competencia si no se es capaz de optimizar el software y matar cualquier lag. Igual que negar la importancia que el usuario da a la cámara del terminal. No prestar atención a los detalles equivale a una muerte anunciada. Le ocurrió a Siemens con la gestión de expectativas ante sus compradores, estuvo cerca de ocurrirle a Nokia por empeñarse en continuar con Symbian, dejó a BlackBerry en la cuerda floja por no cuidar su ecosistema y no introducir pantallas táctiles, tiene a HTC en vilo por su pésimo servicio post-venta y su política de actualizaciones...

¿Quién será el siguiente? No sé si Apple, Samsung, Sony o Huawei serán las próximas víctimas, ni si hay hueco para todos los sistemas operativos móviles que aspiran a la tercera plaza. Pero pronto llegarán los síntomas. Por ejemplo, Windows Phone va a dejar pasar dos años entre una y otra versión, y no está en situación de permitirse ir tan lento. Otro ejemplo, Samsung, que se basa en un marketing exagerado en lugar de hacer funcionar bien sus productos (los que funcionan realmente bien son pocos). O ZTE, que dependiendo exclusivamente de sus terminales (al contrario que Huawei, que opera con redes) se ha estancado en productos como el ZTE Grand X In, una pifia mayúscula en pleno 2013. La industria móvil está realmente emocionante, pero se cobrará como víctimas, por doloroso que sea, a quienes no hayan aprendido de los errores del resto. ¿Qué panorama nos espera dentro de otros siete años, en 2020?