Las operadoras telefónicas decidieron ignorar su pueblo y no darles cobertura, entonces ellos decidieron hacer su propia empresa de telefonía celular con apoyo de la organización Rhizomatica.

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La historia podemos ubicarla fácilmente, salimos de viaje a carretera y son pocos los lugares en los que logramos tener una señal decente para poder hacer llamadas y/o mandar mensajes. No se diga de navegar por la red. Así es, aunque las telefónicas de nuestro país digan lo contrario, la verdad es que la cobertura se limita a las grandes ciudades; justo donde hay más de 10 mil habitantes y es redituable brindar el servicio. Así pasó en un pueblo asentado en las laderas de la Sierra Norte de Oaxaca; la Villa Talea de Castro que decidió tomar cartas en el asunto y crear su propia empresa de telefonía celular.

Los habitantes de la Villa de Talea de Castro son en su mayoría indígenas de origen zapoteco que viven del cultivo del café. Y, muchos de ellos, tienen familiares fuera del pueblo con los que necesitan comunicarse; incluso algunos tienen familia en Estados Unidos. Cuando decidieron acercarse a las grandes operadoras de telefonía celular para pedirles cobertura en su área, éstas les dijeron que era poco rentable y les pidieron un padrón de 10,000 usuarios potenciales. Un poco complicado para un pueblo en el que sólo hay 2,500 habitantes.

Por si fuera poco, las grandes operadoras también les pidieron un camino hasta un cerro en el que se instalaría la antena y un tendido de red eléctrica de seis kilómetros. Fue en ese momento cuando los habitantes de la Villa de Talea de Castro decidieron crear su propia empresa de telefonía celular con ayuda de la organización Rhizomatica. Esta organización busca llevar la comunicación móvil a zonas marginadas a través de un equipo de sistema global (GSM) de bajo costo, un software libre y tecnología Volp (Voice over IP), que permite transmitir la voz de forma digital a través de Internet.

Utilizando todos los fragmentos del espectro radioeléctrico que las operadoras mexicanas se niegan a utilizar por inviabilidad financiera y con un permiso de dos años de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) para probar el equipo proporcionado por una empresa estadounidense, los habitandes de la Villa de Talea de Castro lograron crear su propia empresa de telefonía celular. Por sólo 15 pesos (1.15 dólares) al mes, los más de 600 usuarios activos al mes que tiene la Red Celular de Talea (RCT) pueden hacer todas las llamadas locales que quieran. Para las llamadas internacionales sólo pagan 80 centavos de peso mexicano (0.06 dólares) por minuto, un costo inferior a la mayor parte de las tarifas comerciales.

El equipo de prueba que les prestaron para hacer pruebas sólo tiene soporte para 11 líneas, por tal razón, los habitantes de la Vila de Talea de Castro sólo pueden hacer llamadas de no más de 5 minutos para no saturarlas. Sin embargo, gracias al éxito obtenido con el proyecto, decidieron comprar su propio equipo con capacidad para 35 líneas que les estarán instalando en las próximas semanas.

Gracias a que los habitantes de la Villa de Talea de Castro lograron crear su propia empresa de telefonía celular, en la siguiente etapa del proyecto planean formar una cooperativa de pueblos indígenas. La idea es solicitar concesión al Estado mexicano de todo el espectro radioeléctrico que no se usa para comunicar con pequeñas empresas de telefonía celular a todas la comunidades rurales del país.