Un virus que jamás había llegado a América. Doce pacientes afectados por la conocida como enfermedad del hombre encorvado. La isla de San Martín, a 240 kilómetros de Puerto Rico, vive ahora bajo la alarma sanitaria del Chikungunya.

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Aquel primer paciente que llegó a la consulta en la isla de San Martín levantó las sospechas de los médicos. En una región dividida entre Francia y los Países Bajos, situada a tan solo 240 kilómetros de Puerto Rico, los síntomas que presentaba eran raros.

Pero aquella visita no sería la única. Pasarían los días, y las autoridades sanitarias registrarían con sorpresa una docena de casos de una extraña fiebre viral. ¿El culpable? Una posible artritis epidémica chikungunya, más conocida como fiebre de chikungunya, parecía estar detrás de aquellas presentaciones raras.

El problema no se encontraba precisamente en las fiebres de los pacientes. Aunque los síntomas no hacían temer a los médicos por la vida de aquellas personas, lo cierto es que la también conocida como enfermedad del hombre encorvado no se había manifestado jamás en el continente americano. Pero los fuertes dolores articulares repetidos en esos doce casos no dejaban lugar a dudas.

El virus que jamás había pisado América

El virus del Chikungunya había cruzado dos océanos. Concretamente, el Atlántico y el Pacífico. O al menos, uno de los dos. Perteneciente a la familia Alphavirus, había sido aislado por primera vez en un paciente en Tanzania en 1953. Desde aquellos primeros estudios, se habían originado diversas epidemias en África y Asia, y en algunos casos en zonas europeas.La primera infección por este virus se documentó en 1953

Pero América jamás había recibido la visita de aquel virus, que se transmite a través de mosquitos que hubieran sido infectados previamente. Su ciclo de vida tiene cierto parecido al del dengue o el paludismo, enfermedades con las que a veces se confunde la fiebre de chikungunya.

En palabras de Guillaume Arnell, Vicepresidente del territorio francés de la isla San Martín, región donde se han localizado los doce casos (no así en la zona de Sint Maarten), «la obligación ahora se centra en el control de la fiebre de chikungunya».

De esta manera, el político trata de calmar a las autoridades de Estados Unidos, país donde el Centro de Prevención de Enfermedades (CDC), elaboró el siguiente mapa con la distribución del virus, antes de que saltara la alarma sanitaria en la isla de San Martín:

Como vemos en la imagen superior, la peculiar distribución del virus del Chikungunya había tomado en cierta manera desprevenidas a las autoridades sanitarias del continente americano. Aunque su localización en la isla de San Martín ayudará a su confinamiento, lo cierto es que Puerto Rico y el centro y sur de América deberán estar atentos a las medidas para evitar una hipotética epidemia.

El virus, que infecta mosquitos del género Aedes, el mismo insecto culpable de enfermedades como la fiebre amarilla o el ya citado dengue, ha iniciado su periplo americano. La prevención ha de extremarse, ya que aunque la chikungunya no suele ser mortal, lo cierto es que no existen tratamientos específicos contra esta enfermedad.