El nuevo proyecto de las lentes de contacto de Google ha sido anunciado como una tecnología innovadora y rompedora. Nada más lejos de la realidad. Su objetivo, medir los niveles de glucosa a partir de las lágrimas, es exactamente igual que el de iniciativas científicas anteriores. Google X llega tarde.

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17 de enero de 2014, 13:15
Temas: Ciencia

Hace solo unas horas conocíamos el nuevo proyecto de investigación de Google X: unas lentes de contacto inteligentes, especialmente diseñadas para personas diabéticas. El objetivo de las lentes de contacto de Google sería medir los niveles de glucosa a través de muestras de lágrimas.

El anuncio, en principio, podría sorprendernos. Quizás pensaríamos que con esta iniciativa, Google pretende acercar al mercado una tecnología totalmente innovadora y rompedora. Pero lo cierto es que no es así. Hoy en ALT1040 analizamos los puntos fuertes y débiles de estas publicitadas lentes de contacto de Google.

El interés de Google en el cuidado de la salud

Aunque se suele relacionar a la compañía de Mountain View con una cartera de productos relacionados con los servicios web, lo cierto es que la multinacional ha impulsado y participado en diversas iniciativas relacionadas con la biomedicina. Inicialmente apoyó el nacimiento de 23andMe, la empresa biotecnológica especializada en diagnóstico genético, que ha visto cómo la FDA rechazaba la fiabilidad de los test de ADN que ofertaba.Google ha apostado por la biomedicina con inversiones en diferentes compañías

Por otro lado, Google también ha impulsado la creación de Calico, compañía que pretende luchar contra el envejecimiento y las enfermedades asociadas. Más recientemente, a través de su firma de capital riesgo Google Ventures, ha apoyado el desarrollo de empresas relacionadas con el big data para el análisis de datos genéticos, como en el caso de DNAnexus.

Estas tres iniciativas demuestran el interés que Google ha depositado desde hace tiempo en nuestra salud. El desarrollo de unas lentes de contacto inteligentes, aplicadas al sector biomédico, no debería por tanto extrañarnos tanto. ¿Pero son realmente innovadoras estas lentillas?La glucosa se mide normalmente a partir de muestras de sangre

Lo cierto es que no. La investigación científica y tecnológica lleva años desarrollando novedosos biosensores con los que medir los niveles de glucosa en muestras de sangre o lágrimas. Actualmente, los dispositivos más innovadores estaban relacionados con minúsculos sensores que podían ser colocados debajo de la piel, para así monitorizar de manera continua la concentración de glucosa en sangre en pacientes diabéticos.

Estas plataformas permitían sustituir al sistema convencional de medida de glucosa: realizando un fino corte en la yema de un dedo para analizar una pequeñísima muestra de sangre. Este procedimiento, como podemos suponer, es bastante molesto para los pacientes. Otros sistemas trataban de monitorizar los niveles de glucosa a través de dispositivos situados debajo de la piel del abdomen, como las variadas plataformas de DexCom, aprobadas por la FDA.

En estos casos, la monitorización de los niveles de glucosa se realiza a través de muestras de sangre. En cierta manera, estos dispositivos médicos implicaban un cierto grado de invasividad e incomodidad para los pacientes. Por este motivo, desde hace tiempo la investigación se había orientado hacia el desarrollo de plataformas menos invasivas, que consiguieran detectar el nivel de glucosa en nuestro organismo utilizando muestras de saliva o lágrimas.

lentes de contacto de Google

Biswarup Ganguly (Wikimedia)

¿Dará Google con la solución definitiva?

Podría parece que el anuncio de las lentes de contacto de Google suena revolucionario para la medicina. Nada más lejos de la realidad. El desarrollo de sensores analíticos de lágrimas es una realidad desde hace tiempo. Hace cuatro años, por ejemplo, un grupo de investigación desarrollaba uno de los primeros dispositivos biomédicos para medir glucosa a través del fluido ocular, según publicaban en la revista Journal of Diabetes Science and Technology.

En aquel artículo, se planteaban los retos que la ciencia debería superar para lograr que las lágrimas fueran un medio óptimo en el que analizar la concentración de glucosa:

  • Los sensores deberían garantizar la reproducibilidad experimental de las mediciones realizadas, algo que resulta más sencillo en muestras de sangre que en otros fluidos biológicos (como las propias lágrimas).
  • Se debería demostrar también la precisión del control analítico, ya que algunos estudios sugieren que el nivel de glucosa en el fluido lacrimal puede variar entre un ojo y otro.
  • Resulta más complejo extraer el suficiente fluido lacrimal para determinar los niveles de glucosa que las pruebas que utilizan simplemente muestras de sangre.
  • El muestreo de las lágrimas ha de ser también sencillo, y el tiempo para llevarlo a cabo mínimo, ya que el ojo es un órgano mucho más delicado.
  • Además, la monitorización y el muestreo deben hacerse de manera integrada, en dispositivos low-cost que puedan escalarse sin demasiadas complicaciones.

Teniendo en cuenta los retos tecnológicos que la biomedicina debería superar, han sido varias las iniciativas que buscaban el desarrollo de lentillas adaptadas para medir los niveles de glucosa, tal y como harían las conocidas lentes de contacto de Google.

Un proyecto llevado a cabo por Microsoft Research, junto con la Universidad de Washington, pretendía en 2011 lanzar unas lentillas inteligentes para conocer los niveles de glucosa en sangre. Como publican en Tech Crunch, uno de los investigadores de aquel equipo trabaja ahora en Google X:

La innovación que pretenden publicitar con las nuevas lentes de contacto de Google no es tal. Ya existen en el mercado, por ejemplo, las lentillas Sensimed, que evalúan el estado ocular para personalizar los tratamientos en pacientes que sufran glaucoma.No serían las primeras lentillas inteligentes para pacientes diabéticos

En el sentido estricto de medición de glucosa, como pretenden las lentes de contacto de Google, encontramos diversos resultados científicos que avalan el desarrollo de este tipo de dispositivos. Este es el caso del grupo japonés de K. Mitsubayashi y sus prometedores resultados publicados en la revista Biomedical Devices, confirmados después en el Congreso de la Federación Internacional de Ingeniería Biológica y Médica.

Otro equipo, liderado por Brian P. Otis, también consiguió el desarrollo de un chip y un sensor adecuados para su utilización en unas posibles lentillas de contacto, como publicaron en la revista IEEE Journal of Solid-State Circuits.

Científicos suecos también siguieron los pasos de los anteriores equipos, pues implementaron en 2013 un novedoso sistema de células que podrían ser usadas en lentillas para monitorizar el nivel de glucosa en pacientes diabéticos. Sus resultados, publicados en Analytical Chemistry, se inspiraron en un éxito anterior dado a conocer en la revista Analyst en 2004.

Como vemos, la innovación que ahora se pretende vender con las lentes de contacto de Google no existe. Han sido muchas las aproximaciones tecnológicas que se han realizado en este campo. Sin embargo, es importante destacar las palabras del científico Chris Geddes, quien anunciaba "que era casi imposible competir en términos de costes económicos con los sistemas tradicionales de medición de glucosa".La única aportación de Google X estaría relacionada con un menor coste económico

Quizás este sea el único punto importante que los de Mountain View pueden aportar. La reducción del precio en las hipotéticas lentes de contacto de Google sería el plato fuerte de su proyecto. Sin embargo, es difícil que algún día este tipo de lentillas inteligentes lleguen al mercado, por los retos tecnológicos que citábamos anteriormente.

La entrada de Google en este sector biomédico podría revolucionar, por tanto, el coste de estas lentillas inteligentes. De lo que no cabe duda es que las lentes de contacto de Google siguen el camino iniciado años atrás por otros proyectos de investigación. En otras palabras, la multinacional no ha logrado ser la primera en pisar la Luna, si hacemos un símil entre la misión del Apolo 11 y estos dispositivos biomédicos destinados para pacientes diabéticos.