La industria del porno intenta combatir la piratería con nuevos métodos. Tim Stokely ha creado una plataforma que permite a los creadores de contenido subir los vídeos y a los clientes pedir aquello que realmente quieren ver.

Temas: Cine y TV

Por si las actrices y actores porno no tuvieran suficiente "sumisión", llega una propuesta que espera salvar la industria de este género cinematográfico. Una página web busca que los consumidores puedan decidir qué determinadas "acciones" quieren que realicen los actores, una escena que se acerca más a Grand Theft Auto V que a la realidad actual.

Tim Stokely es el creador de Customs4u, una página web que apuesta por la personalización del contenido y que buscaría aumentar los beneficios de este tipo de contenido, el cual ha descendido un 50% en los últimos años (DVDs) con las páginas porno gratuitas como máximas "culpables".

Di mi nombre

La página web de Stokely hace de "punto de encuentro" entre los profesionales del porno y sus consumidores. Los actores y actrices pueden subir sus propios vídeos y los usuarios pueden pedir exactamente algo que quieran específicamente. Las tarifas son libres y el creador del contenido puede decidir el precio de su trabajo.

Customs4u se lleva el 35% del beneficio, de manera que si una persona quiere ganar 50 dólares por un determinado vídeo, éste tendrá un valor total de 67,50 dólares. Es una parte importante del valor global, pero la plataforma seguro que consigue llamar la atención de muchos usuarios por la cantidad de posibilidades que ofrece.

Una especie de Netflix del porno Como vemos, la industria intenta renovarse para combatir el avance de Internet y la piratería, algo que acusan el resto de industrias "audiovisuales". Stokely ofrece una especie de Netflix del porno, buscando atraer a los creadores de contenido para usar su plataforma como medio de obtener beneficios directos.

Por otro lado, los clientes recibirán una "obra más personalizada", aquí que juegue la imaginación de cada uno. Este servicio tendría un precio más elevado que su competencia, pero busca que los clientes puedan obtener algo único, pagando sólo por aquello que han pedido, convirtiendo al consumidor en un improvisado director.