Carl Sagan fue un astrónomo, astrofísico, cosmólogo, escritor, además de un incansable divulgador científico que acercó a las personas al conocimiento del maravilloso e inmenso cosmos.

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16 de julio de 2014, 10:54

Hablar de Carl Sagan es adentrarse a un universo, sí, a un cosmos amplio, sorprendente y extenso. Pero ¿qué es lo que hizo Sagan para mantenerse vigente y reconocible para todos? La respuesta es corta y la explicación amplia: tener una posición disruptiva de pensamiento y un enorme placer por compartir el conocimiento.

No solo es la imagen perfecta del divulgador científico: con un carisma arrollador, una presencia inteligente y un conocimiento profundo de lo que habla. Es también un científico que, su apego al método científico y al pensamiento analítico, le concedió un lugar en la historia, pero que al mismo tiempo sus posturas distaron mucho de lo establecido por lo que le costó algunos escaños en la comunidad científica.

Lo más preciado

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Éste es el nombre del primer capítulo de su libro El Mundo y sus Demonios, La ciencia como una luz en la oscuridad. Esta obra se publicó en 1995 en la etapa en que Carl Sagan se encontraba ya enfermo y un año antes de su muerte. Comencé con este título porque en él habla de su niñez, de su hogar en el que fue muy querido por sus padres y de su vida en Nueva York donde nació en 1934 y creció durante la Segunda Guerra Mundial.

El estudio del universo es un viaje para auto descubrirnos

El interés de sus padres y la gran conexión que estos tuvieron durante toda su vida con Carl Sagan propiciaron el ambiente perfecto para que el interés personal de ese niño tímido (como él se describe en esa etapa) por el universo, las estrellas y la vida extraterrestre se formalizara, más tarde, académicamente. Su familia pertenecía a la rama de los judíos reformistas, su padre Sam fue un trabajador en la industria textil y su madre Rachel ama de casa.

Carl a su vez tuvo una hermana con la que también mantendría estrecha relación. Ella, de hecho, fue la donante de médula ósea cuando Carl enfermó de mielodisplasia. Esta enfermedad afecta los glóbulo rojos en la sangre, las complicaciones y las largas recuperaciones de las operaciones hicieron que más tarde, en 1996, a los 62 años Sagan muriera de neumonía.

Los Dragones del Edén

Carl Sagan

Este es el título de la obra con que fuera galardonado con el premio Pulitzer en 1978, es considerado uno de los primeros libros de divulgación del conocimiento científico, labor que lo caracterizaría durante toda su vida y parte del gran legado que dejó a la humanidad. Su formación académica universitaria la realizaría primero en la Universidad de Chicago, se graduó en ciencias, hizo un máster en Física y un doctorado en Astronomía y Astrofísica en 1960.

La primera gran virtud del hombre fue la duda, y el primer gran defecto la fe

Sagan fue investigador y docente en la Universidad de Harvard pero su postura abierta sobre la posibilidad de vida extraterrestre, que lo apasionaba desde niño y lo llevaría al estudio profundo en esta área, hizo que Harvard no lo conservara en sus filas. Sin embargo, la Universidad de Cornell se interesó en él y se mantuvo ahí hasta su muerte.

En 1971, fue nombrado profesor titular y director del Laboratorio de Estudios Planetarios. De 1972 a 1981, Sagan fue Director Asociado del Centro de Radiofísica e Investigación Espacial de Cornell, además que fue profesor titular de la Cátedra David Duncan de Astronomía y Ciencias del Espacio.

Blues para un planeta rojo

Carl Sagan

Éste título se desprende del quinto capítulo del programa Cosmos: A Personal Voyage, la serie que lo consagraría entre las personas de a pie como el divulgador científico por excelencia, como mencionaba al principio. Cosmos se convirtió en un programa de culto, se ha emitido en 60 países y se calcula que ha sido visto por más de 400 millones de personas desde que iniciara su transmisión en 1980.

El planeta rojo es obviamente Marte y es en este capítulo de Cosmos que Sagan explica las investigaciones anteriores del planeta vecino, desde la antigüedad hasta su época. Dice ahí que el hecho de que no haya vida en Marte como se pensaba hizo que muchos científicos interesados en un principio se decepcionaron al conocer al planeta con las investigaciones posteriores. “Tocaron un blues para el planeta rojo”, un blues que significa cuando un científico debe aceptar que sus hipótesis son erróneas.

Si estamos solos en el Universo, seguro sería una terrible pérdida de espacio

Esto nos lleva a dos aspectos de Sagan importantísimos. El primero es su constante apego por el método científico y su pensamiento escéptico, cada obra, capítulo y aparición del científico están apoyados en estos. El segundo es el interés de Carl por el espacio que lo llevarían a participar, desde el inicio de su carrera como científico, en misiones espaciales. Podemos recordar que Sagan vivió durante de la carrera espacial en que la desparecida URSS y Estados Unidos estaban inmersos, muy duramente marcada por la Guerra Fría.

Así, Carl estuvo involucrado en muchos proyectos de la NASA. Participó en el proyecto de Apolo 11 en 1969, en las muy famosas sondas Pioneer 10 y 11, así como en las Voyager 1 y 2, también cuentan sus aportaciones al diseño de las misiones Mariner 2 a Venus y Mariner 9, Viking 1 y Viking 2 a Marte. Estos proyectos espaciales son célebres por su exploración espacial y porque a pesar de que las Pioneer terminaron su misión oficialmente, las sondas siguen su recorrido por el espacio. En el caso de las Voyager ambas son en la actualidad sondas activas interesterales.

Sounds of Earth

Así se titula el contenido de las Placas de Oro de las Voyager, proyecto en el que Sagan trabajó muy de cerca como parte del comité encargado de recabar los datos que describen a la Tierra y a los humanos de ser encontrada la sonda por alguna civilización extraterrestre. Es sin duda un gran proyecto y Sagan es la referencia obligada cuando se habla de ellas. Él a su vez dijo:

la nave espacial, y el registro, solo serán encontradas si existen otras civilizaciones capaces de viajar en el espacio interestelar. Pero el lanzamiento de esta botella dentro del océano cósmico dice algo muy esperanzador sobre la vida en este planeta.

Este proyecto en particular tiene mucho que contar en la vida de Carl Sagan. Él se casó tres veces en su vida, durante su segundo matrimonio, durante el proyecto de las Voyager, conoció a su tercera esposa Ann Druyan con la que trabajó muy de cerca. Luego se casó con ella y sería su compañera hasta su muerte. Ann formó parte integral de la serie Cosmos: A Personal Voyage en el equipo de guionistas, fue productora de la película Contact basada en la obra homónima de Carl Sagan y se convertiría en una activista en conjunto con el científico. Al morir Carl se ha encargado de continuar la labor de Sagan con la publicación de un libro póstumo y como productora de la nueva serie de Cosmos: A Spacetime Odyssey.

Un Punto Azúl Pálido

Pale Blue Dot, es el nombre de otro de los libros de Carl Sagan, el nombre se deriva de una de las fotografías del Voyager 1 del planeta Tierra. Esta singular forma de escritura y lenguaje es la constante con Sagan, con profundas reflexiones, hermosas metáforas, tanto como la búsqueda de divulgar la ciencia. Este libro es considerado complementario de la serie de Cosmos y nos acerca a conocer el lugar de los humanos en el Universo.

En algún sitio algo increíble espera ser descubierto

El tomar conciencia de lo que nos constituye como humanidad es una gran responsabilidad y Carl Sagan defendió esta postura cuando se declaró en contra de la carrera armamentista nuclear de la Guerra Fría, advirtió del uso de los CFC (clorofluorocarburos) y apoyó otros programas de protección ecológica. También fue cofundador del Comité Para la Investigación Escéptica de los Fenómenos Paranormales (CISCOP), actividad que añado en este punto ya que es parte de la congruencia que caracterizó a este científico, dicho en sus palabras:

Está claro que a mucha gente no le basta la fe. Buscan evidencias, pruebas científicas. Anhelan el sello científico de aprobación, pero son incapaces de soportar los rigurosos estándares de pruebas que imparten credibilidad a ese sello. ¡Qué alivio sería la abolición de la duda por fuentes fidedignas! Así se nos libraría de la fastidiosa tarea de cuidarnos a nosotros mismos

Mr. X

Con este seudónimo Carl Sagan escribió un ensayo llamado Marihuana Reconsidered en 1971, en él describe sus experiencias con esta planta, relata como al principio los efectos más bien lo decepcionaron, pero más tarde pudo darse cuenta que el uso de la marihuana le permitía apreciar mejor el arte, disfrutar más el sexo y sentir conexión con el mundo alrededor de él. Sin duda declaraciones nada bien vistas para los científicos conservadores y aunque lo publicó con seudónimo, más tarde se daría a conocer que Mr. X fue Carl Sagan. Incluso su esposa Ann pertenece también a una organización que busca la reforma legal del uso de la marihuana.

Miles de millones

La imaginación frecuentemente nos llevará a mundos que jamás fueron. Pero sin ella, no iremos a ningún lado

Éste es el título de su libro póstumo. Billions and billions (su título en inglés) se refiere a las cantidades en las que se mide el universo, esta obra se considera su testamento ideológico. Recopila parte de sus textos y pone en la mesa temas clave con su forma única de de explicar cuestiones científicas en términos sencillos. Este sería su estilo, su interés a lo largo de su vida y lo criticable para muchos científicos cerrados, quienes señalaban que el interés de Sagan por la divulgación científica lo distraía de su trabajo puramente científico.

En vida tuvo muchos reconocimientos en su carrera como científico, pero además ganó un Pulitzer, un Emmy y un Peabody, no es exagerado decir que son logros que ningún científico tiene en su haber. Me recordó un poco a Isaac Asimov de quien sus obras están presentes en 9 de las 10 categorías del Sistema Dewey de clasificación. Sé que no es lo mismo, ni equiparable, sin embargo el mismo Asimov decía de Sagan que era de las dos únicas personas que había conocido cuyo intelecto superaba al suyo, siendo la otra Marvin Minsky, informático y experto en inteligencia artificial.

Star stuff

Somos polvo de estrellas que piensa acerca de las estrellas

Importantes premios llevan su nombre como el Premio Carl Sagan para la Comprensión Pública de la Ciencia, El Premio Conmemorativo Carl Sagan, otorgado en conjunto desde 1997 por la Sociedad Astronáutica Americana y la Sociedad Planetaria. Así como la Medalla Carl Sagan, otorgada a científicos planetarios que se destaquen por algún trabajo de divulgación.

Escribió más de una veintena de libros y un número considerable de ensayos, por supuesto está su obra como divulgador científico en Cosmos, obra que sigue dando frutos, sigue mostrando a las personas su lugar en Universo y lo grandioso que es ser parte de él. Sin duda un científico con miles de millones de referencias, que aparte de sus estudios nos mostró, incansable, la excelsa comunión con el Cosmos, la cercanía con los seres humanos y el compromiso por el planeta Tierra.