El último post de Pepe Cervera de en el clavo en cuanto a la opinión de muchos como John Dvorak en que supuestamente países en África necesitan muchas otras cosas antes que una PC. refiriéndose al programa One Laptop Per Child o OLPC como mejor se lo conoce.
Por supuesto que hay crisis más inminentes que exigen respuestas de otro tipo, desde alimenticias a sanitarias o políticas. Pero para eso están otros proyectos de ayuda; la iniciativa del MIT no pretende dar peces, sino enseñar a pescar. Sería arrogante por parte del Primer Mundo decidir qué ayuda necesitan otras gentes, y negarles por su propio bien el acceso a las industrias del futuro. El efecto que pueda tener el que millones de niños puedan acceder al conocimiento hoy sobre el futuro de esos países, y del mundo, es difícil de imaginar. Pero sin duda será enorme.
Las oportunidades a largo plazo de que niños en países tercermundistas no solo sean hábiles con la tecnología sino que tengan posibilidades de crear son literalmente infinitas. A la mierda con conservadores con John Dvorak y esperemos que pronto las OLPCs estén disponibles en la mayor cantidad de lugares al menor precio posible.


Cada quien ayuda como puede, con tantos males que hay en el mundo, faltaba más que te estén diciendo en qué debes ayudar.
La interfaz es muy fea hasta OS/2 se veia mejor que lo que tiene hecho, cualquier S.O. trae mejores herramientas por defecto que las que trae este.
Pues estoy de acuerdo en que hay otras cosas más urgentes, pero no esta demás una ayuda extra llevando tecnologíaa a los niños del tercer mundo. Ojala y lleguen algunos ejemplares de estas maquinas a America Latina, y porque no, a la sierra tarahumara aquí e México. Esperemos que los del MIT también hayan pensado en soporte para los lenguajes autoctonos de esas regiones del planeta.
Yo estoy a favor de las cañas de pescar. La gente crítica con el 2B1 (el OLTP se llama así: To Be One) suele tener intereses que se ven afectados por esta gran iniciativa.
Por ejemplo, el ministro de educación de India le dijo recientemente a Negroponte que “con los niños de mi país no quiero que experimenten gurús del MIT”. Lo que pensaba el ministro seguro que era algo del estilo: “si dejo que millones de los niños hindúes se formen en software libre, Micro$oft se me echa encima e igual me desaparecen 4 contratos de call center en Bangalore”.
Saludos.
No merece la pena