Warner, Universal, EMI y Sony-BMG han presentado una demanda contra Pablo Soto Bravo de 13 millones de euros por crear Blubster, Piolet y Manolito, programas para conectarse a redes P2P y compartir archivos, en oooootro caso más donde el acusado del asesinato es el martillo.
Aún así, no hubo asesinato, en España el intercambio sin fines de lucro de música no es penado por la ley, aun así aseguran que la creación del software que tiene fines comerciales y con una “conducta parasitaria” obteniendo provecho de las obras de otros.
Vale recalcar que MP2P Technologies (la empresa de Soto) sí está generando dinero, por ejemplo, aunque hay una versión gratuita de Blubster, también ofrece la versión “XXL” que cuesta $19,95 dólares, el no puede hacerse responsable por el comportamiento de los usuarios, sus herramientas son neutrales y no incentivan ningún comportamiento específico.
Ante la demanda Soto dijo:
En lugar de abrazar la tecnología, eligen un camino que en última instancia les llevará a su propio final. El litigio en sí mismo no es un modelo de negocio válido, sin embargo, ha sido su fútil y desesperado objetivo desde el advenimiento del P2P
Por cierto que Pablo Soto es el responsable de Omemo, un programa que por medio del P2P crea discos virtuales con espacio virtualmente infinito.
Enlace: Las discográficas reclaman 13 millones a un español creador de software P2P | Foto: Antonio Delgado









“Sony BMG dedica grandes recursos a demandar a sus propios clientes por crear copias supuestamente ilegales de los títulos musicales que han comprado. Ahora, el propio gigante ha sido sorprendido robando a una pequeña empresa integrada por 6 desarrolladores.
La compañía francesa de software PointDev sorprendió in fraganti a Sony usando una clave falsa para activar una versión pirateada de uno de sus programas. Un juez francés acogió luego un recurso presentado por PointDev contra Sony BMG, ordenando el allanamiento inmediato de sus oficinas.
Durante el allanamiento se confiscaron cuatro servidores, todos los cuales contenían copias pirateadas de los programas de PointDev.
En un comunicado de prensa distribuido por PointDev se recalca que su demanda contra Sony no gravita en torno al dinero, sino aborda un importante principio.
“Podríamos haber dedicado el tiempo al desarrollo” “Cada semana, sin excepción, debemos dedicar tiempo a ver si existen claves pirateadas de nuestros productos en Internet. Somos una pequeña empresa con seis empleados. En lugar de destinar tiempo a protegernos podríamos haber usado ese tiempo y recursos a desarrollar software”, escribe PointDev en su comunicado.
Sony BMG, por su parte, es una compañía de rango mundial, con decenas de miles de empleados. La compañía es propiedad del gigante electrónico japonés Sony y el gigante mediático alemán Bertelsmann.”