Un equipo de astrónomos han encontrado una forma de hacer telescopios “increÃblemente grandes” en la Luna, y parece que es más sencillo de lo que imaginamos. Ermanno F. Borra del Laboratorio Óptico de la Universidad Labal en Quebec, explica que si pones a girar un contenedor lleno de un lÃquido, este toma una forma parabólica de manera natural, la misma necesaria para que el espejo de un telescopio enfoque la luz de las estrellas.
Lo intereasnte es que a diferencia de los telescopios lÃquidos que hay en la Tierra, en la Luna no necesitan girar tan rápido y por lo tanto se evitan problemas de vibración por movimiento. Además es muy barato, un telescopio de este tipo instsalado en el Observatorio Palomar en California costó apenas $1 millón de dólares (otros telescopios “normales” en el mismo observatorio construidos hace 60 años costaron 6 veces más).
Para solucionar el tema del lÃquido usado (no puede ser mercurio, como en la Tierra) están experimentando con materiales orgánicos conocidos como lÃquido iónico, no se evaporan en la Luna y se mantienen lÃquidos en temperaturas sumamente bajas.
Las ventajas de tener un telescopio estacionario en la Luna son muchas, conocerÃamos muchÃsimo más del cielo, otros planetas con total claridad (que no sucede en la Tierra pues la atmósfera causa aberraciones cuando la luz entra y atraviesa por la atmósfera.








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