Violación animal
Sí, incluso los animales anteponen la atracción a la cordura… aunque claro, son animales.

Sí, lo de arriba es una foca y lo de debajo es un pobre pingüino que después de esto caminará aún de manera más extraña. En BBC News explican este suceso:
El extraño intento de apareamiento entre la foca, un Arctocephalus gazella macho, y el pingüino, un Aptenodytes patagonicus de sexo no identificado, tuvo lugar en una playa subantártica en la Isla Marion, en Sudáfrica.
No está claro por qué un animal intentó tener relaciones sexuales con el otro, pero los especialistas especulan que puede haberse debido a la inexperiencia o frustración sexual de un ejemplar joven de foca. O podría haber sido un acto agresivo, depredador, o quizás simplemente un juego que se volvió sexual.
Menos mal que es una foca, si no tendríamos todos los días en las noticias algún detalle más de esta escabrosa violación:
La víctima movía sus alas en un intento desesperado de liberarse, según los testigos. La foca alternaba entre reposar sobre el pingüino y empujar la pelvis para copular, aunque sin éxito. Luego de 45 minutos de intentos frustrados, el mamífero abandonó su empresa y se retiró al agua ignorando al ave.
Chicos, una recomendación: no sean focas.


