Los procesos de casting es lo que tienen, nunca se sabe a quien le puede tocar. Es el caso de David Prowse que fue el cuerpo de Darth Vader durante la primera trilogía de Star Wars -la voz la ponía James Earl Jones y nunca se conocieron-, y que pudo haber sido Superman en la primera película del hombre de acero. El papel, evidentemente, fue a parar a Christopher Reeve.