Eduardo Arcos Puig
| 3 de enero de 2008 a las 00:01 | 6 comentarios
Nada que ver con el que conocemos por aquí. Se trataba de un famoso ladrón y estafador mallorquín, que gracias a lo ajeno, acumuló una gran fortuna en 1925 y ahora es un personaje de la novela Nadie debería matar en otoño. Bromitas las justas.