Siempre hemos tenido una fascinación por llevar a la realidad a los personajes animados que nos han acompañado toda la vida. Quizás es la única razón por la que alguien se puede acercar al cine a ver esperpentos cinematográficos de la talla de Garfield, Alvin & The Chipmunks o Underdog. Dylan Marvin lo ha intentado con Futurama.

