Melbourne
| 17 de enero de 2008 a las 12:06 | 4 comentarios
Lo hemos visto miles de veces en películas: adolescente aprovecha la ausencia de sus padres para organizar una fiesta a la que termina asistiendo toda la ciudad con terribles consecuencias. A Corey Delaney, de Melbourne, le pasó con 500 personas. Para acabar la fiesta fueron necesarios 30 policías, un helicóptero y la brigada canina.