National Academy of Sciences
| 3 de mayo de 2010 a las 09:32 | 14 comentarios
Prácticamente desde su aparición, el polígrafo, o detector de mentiras, siempre ha estado envuelto en polémica. Fue inventado en 1938 por un policía precisamente para investigar un crimen, el campo donde más controversia ha despertado. Algunos sistemas judiciales, en más de 90 países, los permiten mientras que otros limitan su uso a nivel judicial pero sí para pruebas de empleo o de capacitación psicológica, por ejemplo. Por culpa de estas máquinas, en los países en los que sí puede ser usado como evidencia ante un tribunal...