Pluma
| 8 de febrero de 2010 a las 10:45 | 24 comentarios
Debatía ayer por la noche con un amigo escritor sobre cómo la tecnología ha modificado la forma en que escribimos. Ambos coincidimos en que buena parte es mérito de cómo se produce. Es decir, las letras dependen, en buena parte, de la herramienta que empleamos. Me tomo la libertad de compartirles un poco de esta reflexión. La pluma, antiguo blasón del escritor, parece haber sido relegada a las tareas académicas tempranas y a los apuntes rápidos. En la actualidad, no hay músculo carpiano que resista el...