
Jamás entenderé el término “información demasiado sensible para el público” cuando es utilizada para encubrir tratos para favorecer a cierta industria. Esta idea de protección se ha pervertido de tal manera que hay momentos en que desconocemos quién nos cuida de qué. Por desgracia, cuando hablamos de propiedad intelectual, casi siempre la protección tiene que ver con salvaguardar los intereses de las discográficas, de los intermediarios y de las compañías que han amasado una fortuna a expensas de los creadores.
Un nuevo documento desclasificado en Reino Unido nos muestra hasta dónde es capaz de llegar una empresa con tal de mantener su poder. Se trata de un acuerdo en 2009 entre Universal Music y Virgin Media. En este trato, el CEO Lucian Grainge pacta con Virgin —en su faceta de proveedor de servicios de Internet (ISP)— que ofrezca una tarifa de banda ancha por sólo 10 libras (16.2 dólares; 11.4 euros). A cambio, Virgin ofrecía ayudar a Universal en el combate a las descargas, con medidas como incluir ventanas de advertencias o pop-ups. Hasta aquí, una táctica un poco invasora, pero nada más.
Lo curioso es que el documento original incluye una parte tachada con rotulador negro. El pretexto es que ese párrafo contenía información “demasiado sensible para el público”. ¿Qué clase de cláusula se escondía tras la cortina de tinta? Al final, una de las versiones sin marcar salió a la luz, revelando el verdadero plan de Universal: espiar y castigar.
Como los proveedores de servicios de Internet pueden monitorear la cantidad de datos empleados por usuarios específicos y los sitios que accede, es posible para las ISP transmitir información a los dueños de derechos de propiedad intelectual, quienes podrían emprender acciones legales.
Básicamente, Universal apela al mismo discurso de las operadores como una policía del copyright, donde tienen la capacidad y la obligación de vigilar qué es lo que se comparte en una conexión. Ésta es una clara violación al principio de la neutralidad de la red, donde no importa qué clase de datos transiten por la red. Aquí no sólo se trata de invadir la privacidad de terceros, sino de dar aviso a los dueños de los derechos de propiedad intelectual (léase, a las disqueras) para que dejen caer su horda de abogados contra cualquier usuario que comparta contenido.
Para nadie es desconocido que Internet ha cimbrado los cimientos de la industria musical. Ellos, lejos de renovarse, se aferran a un modelo clásico que ha demostrado no estar a la altura de los tiempos. En lugar de optar por la búsqueda de alternativas, prefieren exhibir su poder mediante la amenaza y la coerción. Quieren que el consumidor aprenda que su lugar está al final de la cadena, castigando la disidencia con multas cuantiosas o prisiones ejemplares, vigilando sus pasos —si es necesario, espiándolo— para que no viole las leyes de propiedad intelectual. En algo nos equivocamos cuando Aaron Swartz enfrenta una pena de 35 años de cárcel por compartir información académica, mientras que el asesino noruego Anders Breivik recibiría 30. Así de ilógico.









Jamás entenderé el término “información demasiado sensible para el público”
…… a pues que inteligente…. xD xD
Les molesta que queramos acceder a la cultura. Para ellos no es un derecho sino un lujo.Y ademas se sienten los poseedores de tooooddaaa ella .Hay que acabar con tanto prepotente.Yo por lo general compro la música que me gusta, y el cine que me apasiona.Pero como no me fio de algun que otro producto…primero me lo bajo ,si no merece la pena va a la papelera .Si me gusta lo compro.En cuanto a música heavy siempre compro.pero tambien dan mas facilidades de escucharles antes,,y se molestan mas en la elavoración.Por lo general da gusto comprar undisco de Iron maiden, Judas AC DC,etc ponerlo en el cd y escucharlo mientras ojeas el libreto.Ademas de tener unos precios mas accesibles. Mientras hay otros que apenas se molestan mas que en las apariencias y luego el disco es bazofia.
“En algo nos equivocamos cuando Aaron Swartz enfrenta una pena de 35 años de cárcel por compartir información académica, mientras que el asesino noruego Anders Breivik recibiría 30. Así de ilógico”. Esto no es ilogico, directamente es una locura
Claro, creo que seria menos criminal matando gente que compartiendo información… u_u
La verdad no se pq le damos vuelta al asunto, deberia hacerse un movimiento internacional donde no se compre absolutamente nada de musica, ni se vean peliculas, darle un golpe directo a los bolsillos de la industria, un solo dia que no puedan vender nada, hara que lloren lagrimas de sangre, que haran?, presionaran a los gobiernos para comprar impuestos y asi no perder dinero?, el pueblo tiene el poder para castigar a la industria que se pasa d soberbia, pero el pueblo siempre le ha gustado dormirse en sus laureles imaginando que pueden hacer algo, cuando siguen siendo tratados como esclavos sin derecho, el dia que todos los usuarios se amotinen y no consuman ningun producto esa dia la misma industria se va arrodillar a pedir perdon y juraran que no se volveran a meter con nosotros, que digan que les dejamos un cacho del pastel pq si tuvieramos los suficientes cojones simplemente le quitamos todo el pastel y no les dejamos ni las sobras
¿ Y como lograr que las miles de millones de personas a las cuales les importa un bledo esto y le compran todo a la industria apoyasen un movimiento o boicot de tal magnitud ?
esa es la razón por la que estamos como estamos, yo mismo lo mencione, el pueblo le gusta ser esclavizado pero soñar con que es libre y puede hacer uso de esa libertad, y mientras sueña le ponen grilletes y lo llena de azotes, la solución ahi esta, que las masas sean tan brutas como para negarse a hacer algo ya es otra historia
El espacio exterior como el ciberespacio son extraterritoriales, quiere decir que no existe nación o estado que pueda alegar jurisdicción, menos aplicar normas legales, por ende de nadie y es de todos. El derecho internacional solo abarca a estados reconocidos y no a espacios virtuales desconocidos, abstractos y de libre navegación.