Se va Steve Jobs dejando su cargo como CEO a Tim Cook. El vacío será insustituible porque la figura de Jobs es irrepetible. Jobs fue, como jefe de operaciones de los de Cupertino, el hombre que levantó a Apple convirtiendo a la marca en lo que es hoy, para lo bueno y para lo malo, aunque muy probablemente estarán todos de acuerdo en pensar que ojalá todas las empresas tuvieran a un tipo así. Los números no engañan. Ahora bien, en el nuevo escenario se nos presenta un hombre que no llegará de nuevas. Tim Cook llevaba en la sombra haciendo las funciones de CEO durante los últimos meses, desde que Jobs dejara por tercera vez la compañía aquejado de su enfermedad y públicamente cediera las funciones a Cook.

¿Quién es ese hombre que se encargará de llevar las riendas de una de las compañías más poderosas del mundo? Hagamos por lo tanto un poco de historia. Entendiendo el pasado de Cook quizá vislumbremos el futuro más o menos prometedor para Apple. El hombre y su pasado nos dan muchas pistas de lo que podría ser esta nueva era post-Jobs, seguro inigualable, pero sí distinta y cargada de innovación.

Historia y logros en la empresa

Cook, natural de Alabama y nacido en 1960, entró en Apple allá por el mes de marzo de 1998. Desde ese tiempo hasta ahora ha llegado a ejercer las labores de CEO hasta en tres ocasiones (2004, 2009 y 2011) todas ellas debido a la larga enfermedad de Steve Jobs.

Ingeniero industrial por la Universidad de Auburn en 1982, luego pasó a completar un MBA en la escuela de negocios de la Fuqua School of Business en 1988. Cook inició su carrera en la competencia durante 12 años en IBM donde llegó a Vicepresidente de la empresa Compaq. Fue en ese momento y tras seis meses en el puesto, cuando Steve Jobs lo fichó para Apple comenzando así su periplo y ascenso en la empresa:

  • El hombre ocupó al entrar el cargo de Vicepresidente para operaciones mundiales de la compañía. Sus primeras maniobras y resultados en el puesto fueron: Recortes en la línea de producción, cierre de muchas de las empresas en el mundo, reducción en los costes de almacenaje y producción, incremento en la compañía en los márgenes de beneficio.
  • Su siguiente parada en la compañía tuvo lugar entre los años 2000 y 2002. En ese momento pasó al cargo de Vicepresidente Senior para Operaciones Mundiales, ventas, servicio y posventa.
  • A partir del 2004, Cook pasó a formar parte del equipo de ingeniería de hardware para Macintosh. Ese año su cargo pasaría a ser el de director ejecutivo, puesto al que llegaría por primera vez tras el paso por quirófano de Steve Jobs.
  • Ese año también Cook resultaría clave tanto en el desarrollo en las ventas estratégicas como en la relación con los proveedores. En otras palabras, su papel resultó fundamental para facilitar la flexibilidad como respuesta a un mercado cada vez más exigente.
  • Quizá fue este momento el que realmente le hizo a Cook grande en la empresa, Steve Jobs tenía una mano derecha en la creación y venta de los productos.
  • Sus funciones como director ejecutivo se repetirían durante el 2009 (espacio en el que jugó un papel fundamental en el diseño del iPad) y comienzos de este año, hasta la noticia de hace unas horas, tomando el timón de Apple.
  • Actualmente también forma parte de la Junta Directiva de Nike.

El discurso

Dicen de él quienes le conocen que es un adicto al trabajo aunque mucho más tranquilo a diferencia de Jobs. Quizá podemos entender que Apple no le da las riendas de la empresa a un cualquiera tras el primer discurso (toda una declaración de intenciones) que dio en el 2009. Se trataba de la primera vez que Cook sustituía en labores a Jobs. Sus palabras nos recuerdan las grandes oratorias del mismísimo Steve con una idea por encima del resto, innovación:

Creemos que estamos sobre la faz de la tierra para hacer grandes productos que no cambien. Estamos constantemente centrados en la innovación en la simplicidad de las cosas, no en la complejidad. Creemos que debemos controlar las tecnologías que se encuentran detrás de los productos que hacemos. A participar sólo en los mercados donde podemos hacer una contribución significativa. Creemos en decirle no a miles de proyectos para realmente centrarnos en las pocas cosas que son realmente importantes y significativas para nosotros.

Creemos en la colaboración profunda entre los grupos que nos permiten innovar en formas que otros no pueden. Y, francamente, no nos conformamos con nada menos que la excelencia en cada grupo de trabajo de la compañía. Tenemos la honestidad de admitir cuando nos equivocamos y el coraje de cambiar.

Creo que, independientemente de quién está en el trabajo, los valores están tan integrados en esta empresa que Apple va a hacer muy bien en el futuro.

Futuro

¿Qué se puede esperar a partir de ahora? Tim Cook ha demostrado en muchas ocasiones que el futuro de la empresa está en buenas manos. El tiempo que ha estado bajo el mandato de la compañía ha sido una época de bonanzas. Desde ese 2004 hasta hoy, por su periplo como CEO en funciones ha pasado el desarrollo del iPad o las increíbles cifras de ventas, alcanzando el iPhone más de 20 millones y el propio iPad rozando los 10 millones de unidades vendidas.

Jobs le deja a Cook una compañía que tiene un valor de mercado que se acerca a los 350 millones de dólares, unas cifras que sitúan a Apple como una empresa que dispone de más dinero en efectivo que el gobierno de Estados Unidos y como la más valiosa del mundo.

Teniendo en cuenta estos datos no es difícil pensar que a corto plazo Apple seguirá en la excelencia. Quizá la duda la siembra esa luz apagada de Steve Jobs y lo que hacía o representaba para Apple. El mayor problema para Cook no es tomar las riendas de Apple, sino suplantar la carrera de un genio, un visionario en la elaboración de los productos y su puesta en escena. Alguien capaz de adivinar con antelación lo que quiere el consumidor. En mi opinión, ese es el gran reto de Cook.