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¿Recuerdan cuando hablamos sobre los 'huevos' de muchos políticos mexicanos? El uso de cuentas falsas en Twitter para fines proselitistas es un fenómeno muy bien documentado en el país, especialmente en estos tiempos de campañas presidenciales. Mientras algunos recurren al uso de bots (programas diseñados para enviar mensajes o responder menciones), otros hacen el trabajo de forma más artesanal. El siguiente vídeo ilustra cómo funciona una granja de contactos para manipular los trending topics a favor del candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, durante el debate presidencial:

Por favor, a ver si pueden guardar silencio... Estamos a punto de que inicie el debate a la Presidencia de la República. Tenemos ya todo el equipo activo formado, ya estamos organizados, ya cada quién tiene su coordinador, pero ahora falta ponernos a trabajar. Estamos ahorita pasando por un momento de crisis: tenemos dos, dos hashtags negativos en contra (sic), que hay que darles la vuelta de inmediato. Entonces, por favor, sigan la línea de sus coordinadores, hay que ponernos a tuitear todos al mismo tiempo, con el hashtag #EsMomentoDeMéxico. Ahora, hay que darle retweet al candidato, su cuenta es @EPN por si alguien no lo sabe. Entonces, ¡venga equipo, vamos a ponernos a chambear durísimo, vamos con todo!

El vídeo fue publicado en YouTube por el usuario miguelon53. Por la apariencia del vídeo, se puede inferir que fue grabado con algún dispositivo móvil oculto. No es la primera vez que se utilizan este tipo de recursos para documentar la manipulación de temas en Twitter. A inicios de febrero, por ejemplo, se subió un tutorial que explica cómo es que el equipo de Josefina Vázquez Mota, candidata del PAN, altera los resultados:

El uso de granjas es otra de las herramientas que se utilizan para hacer proselitismo en Twitter. Al igual que los call centers, se tratan de decenas (a veces, centenas) de personas cuyo único trabajo es publicar mensajes a favor o en contra de determinado candidato. Así, en México, la labor de coordinador de redes sociales se convierte en un eufemismo de un spammer, pues lo único que interesa es exhibir el músculo de cada político, sin importar el diálogo con los usuarios o la fiabilidad de los temas. Todo sea por ser el número uno en los trending topics, aunque sean -como en tantos casos en la política nacional- producto de la mentira y la farsa.