La segunda entrega de un recopilatorio de ilusiones ópticas con las que poner en práctica lo sencillo que es percibir la realidad de manera errónea.

Hace un tiempo publicamos en ALT1040 una lista de ilusiones ópticas famosas. Como dijimos en su momento, una ilusión de este tipo es básicamente una equivocación de nuestro cerebro, un "error" que aunque parezca mentira, es creado por nosotros porque debemos o queremos interpretar así la realidad que tenemos delante.

Cuando hablamos de ellas estamos ante ilusiones del sentido de la vista, justo aquella que nos lleva a percibir la realidad de manera equivocada. De la misma forma, las ilusiones ópticas son muy variadas, las hay de carácter psicológico asociados a los efectos de una estimulación excesiva en los ojos o en el cerebro (el color, brillo o el movimiento), o cognitivo, donde interviene nuestro conocimiento del mundo. En este segundo caso entran el grupo de las ilusiones de ambigüedad, de distorsión o paradójicas.

Sea como fuere, una cosa está muy clara en las ilusiones ópticas, por más que las veamos y las repetimos, aquello que creemos estar viendo es un error, un error que se produce durante la conexión del hemisferio derecho y el izquierdo, y gracias a esto tenemos la capacidad de percepción.

Veamos pues un nuevo recopilatorio de ilusiones ópticas con las que poner en práctica la teoría:

Ilusión Óptica 1

Simple pero increíble de ver. La clave aquí está en la perspectiva. Se trata de tres ilusiones bajo la técnica conocida como anamorfis formadas por un cubo de Rubik, un rollo de cinta adhesiva y un zapato. La idea es dar la impresión de relieve, una técnica donde se produce una deformación reversible de una imagen producida mediante un procesamiento óptico. Utilizado frecuentemente como efecto de perspectiva en el arte para forzar al espectador a mantenerse sobre un determinado punto de vista preestablecido.

Ilusión óptica 2

Galardonado con el segundo premio en el 2012 del Best Illusion of the Year, el vídeo basa su ilusión en la sensación de deformidad cuando realmente no existe. Enmarcada bajo el grupo de ilusiones denominadas como Flashed Face Distortion Effect, la idea es muy simple. Sin alteración alguna en los rostros de famosos que vemos, fijamos la vista en el punto central de la imagen. El resultado es la sensación de que las caras se deforman en cada bando cuando no es así. ¿Cómo? A través de los efectos de luz que producen nuestros rostros a los demás. Al alinearlas en el vídeo y presentarlas de manera rápida, las diferencias entre los rostros, por muy pequeños que sean, son más extremos.

Ilusión óptica 3

El profesor Kokichi Sugihara, el hombre que ganó en el 2010 el Best Illusion of the Year Contest, volvió hace unos meses con una nueva pieza, en este caso, un tejado capaz de desafiar la gravedad. Nos encontramos ante una ilusión donde Sugihara juega con la percepción espacial, un tejado que nos engaña y que ha sido posible, al igual que en su anterior trabajo, gracias a un programa informático capaz de moldear objetos reales e interpretar la profundidad. El truco: nuestra mente debe adivinar la profundidad y acabamos "creando" un escenario erróneo.

Ilusión óptica 4

El siguiente ejercicio, creado por Rob van Lier y Arno Koning, comprende una ilusión a través de una secuencia de morphing entre dos caras. El espectador tiene que fijar un punto superpuesto sobre la metamorfosis, cuando el punto se mueve, el morphing apenas puede verse. Sin embargo, cuando el punto se detiene, repentinamente el morphing "aparece" y lo apreciamos con mayor fuerza sobre nuestras retinas. La razón: al parecer, estas diferencias entre las caras son fácilmente pasadas por alto cuando seguimos un movimiento de puntos, en cambio, son altamente apreciables cuando nuestros ojos descansan en un solo punto.

Ilusión óptica 5

El fotógrafo Erik Johansson realiza una nueva pieza de ilusión bajo impresión con motivo del 5ª aniversario de la galería Skrapan en Estocolmo. Aunque es posible que la ilusión pierda parte de la gracia viéndola a través de una pantalla, el trabajo de Johansson es mundialmente reconocido. El artista lleva la ilusión óptica a la calle a través del retoque fotográfico previo paso por el ordenador, es ahí donde calcula milimétricamente las medidas de la obra sobre el "terreno" para luego insertar las imágenes a escala real.

Ilusión óptica 6

Aquí nos encontramos con una pequeña recopilación de trabajos, todos utilizando la misma técnica. Podemos ver el vídeo cuantas veces queramos, aunque cada pieza la vemos de un color distinto cuando se mueve… cuando realmente todas son iguales. La razón es muy simple, nuestro cerebro modifica el sistema visual y lo ajusta con ligeras variaciones para diferenciar la forma y los límites de los objetos dejando de lado la percepción de los colores.

Ilusión óptica 7

Otro ejemplo del ejercicio anterior, en este caso una pieza completa de la ilusión basada en formas geométricas. El "truco" es el mismo, nuestro cerebro crea el error obviando el color para definir los límites y las formas.

Ilusión óptica 8

La misma técnica utilizada por el fotógrafo Erik Johansson aunque en este caso podemos observar todo el proceso de trabajo en vivo hasta su ejecución final. La ilusión es obra de Edgar Muller, el hombre transforma un espacio en Alemania en una escena de la edad de hielo. Impresionante.

Ilusión óptica 9

Aunque la ilusión tiene varios años no deja de ser realmente sorprendente. La máscara de Charlie Chaplin parece tener dos relieves o dos huecos, cambiando según el giro de la misma.

Ilusión óptica 10

Al igual que la anterior recopilación que hicimos, acabamos con una muestra de lo sencillo que es percibir la realidad de manera errónea a través de una simple fotografía. Basta con que nuestro cerebro quiera que esta chica se encuentre en el mar…